5 películas nacionales que deberías haber visto en 2018

por Laura Gómez

Este año que se va nos deja muchas películas valiosas. A continuación te presentamos cinco opciones destacadas dentro del panorama de cine nacional que, según nuestro criterio, merecen haber sido vistas. Por supuesto toda selección es polémica y seguramente quedarán varias afuera, pero acá está el ranking de La Primera Piedra.



1. Unidad XV (Martín Desalvo)

Película estrenada recientemente (apenas el mes pasado), dirigida por Martín Desalvo y magistralmente interpretada por los actores Lautaro Delgado, Rafael Spregelburd, Diego Gentile y Carlos Belloso. Unidad XV narra la fuga del penal de Río Gallegos llevada adelante por cuatro referentes del peronismo después del golpe de Estado de 1955: Jorge Antonio Chibene, John William Cooke, Guillermo Patricio Kelly y Héctor José Cámpora.

Con un gran trabajo de arte y fotografía que logra darle a cada fotograma tonos y texturas de la época, una puesta de cámara minuciosa con planos exquisitos, una elaborada puesta en escena y actuaciones memorables, la producción de Martín Desalvo se destaca no sólo por su innegable valor histórico (a partir del abordaje de un episodio bastante conocido aunque para nada transitado en la gran pantalla), sino también por su peso específicamente cinematográfico. Escenas intensas y personajes muy logrados en medio de un relato de fuga con los mejores condimentos del género.

La escena en la que los cuatro personajes se reúnen a comer choripanes (un hermoso guiño que remite a la simbología peronista revisitada en los últimos años) es tan real que prácticamente puede sentirse el aroma en la sala.


2. Familia sumergida (María Alché)

La ópera prima de María Alché se presenta como un relato de ensueño, con pinceladas oníricas y un tono de profunda intimidad que logra ir al hueso de la sensibilidad femenina. El relato gira en torno al personaje de Marcela (en la piel de la siempre genial Mercedes Morán), una mujer madura que tiene lo que muchos definirían como “una familia bien constituida” y una “vida apacible”. Sin embargo, Marcela atraviesa el duelo por la muerte de su hermana y ese episodio desata una serie de alteraciones con respecto a su cotidianidad; a partir de allí se configura un mundo paralelo, casi espectral, donde se proyectan algunas de sus vidas posibles.

La ausencia la ubica frente a un espejo que refleja otras versiones de ella misma, quizás las experiencias que podría haber tenido si hubiese tomado decisiones distintas. En ese universo paralelo aparece un joven amigo de su hija para incitarla a vivir junto a él pequeñas aventuras y viajes de redescubrimiento que irán adquiriendo peso específico a lo largo del metraje. Con un excelente diseño sonoro elaborado a partir de capas múltiples y una fotografía exquisita, Familia sumergida crea una atmósfera veraniega y asfixiante que remite al mejor cine de Xavier Dolan. Gran retrato del período de duelo en la piel de una mujer, con un excelente protagónico de Morán junto a un elenco que está a la altura de las circunstancias aún en las intervenciones más breves: Esteban Bigliardi, Marcelo Subiotto, Claudia Cantero y Diego Velázquez.

La ópera prima de María Alché obtuvo el Premio Horizontes Latinos en la 66º edición del Festival de Cine de San Sebastián, equivalente a 35.000 euros.


3. Mi mejor amigo (Martín Deus)

La película de Martín Deus fue muy esperada este año por un buen segmento del público cinéfilo. Estaba programada para agosto, pero por algunos inconvenientes con los exhibidores finalmente llegó a las salas el 8 de noviembre. La espera sin dudas valió la pena. El film se enmarca dentro de la categoría de “cine gay” o “cine con temática LGBT”, y aborda la historia de amistad/amor entre dos adolescentes en medio de los paisajes de la Patagonia Argentina. Lorenzo y Caíto provienen de mundos muy distintos, pero hay algo que los conecta de un modo peculiar, más allá de cualquier diferencia.

Mi mejor amigo retrata el vínculo entre dos hombres durante un período clave en la biografía de cualquier persona: la adolescencia. Es en esos años donde se forja buena parte de la identidad, donde se toman algunas de las decisiones más importantes de la vida y también donde comienza el camino hacia la madurez. Con muy buenas actuaciones de la dupla protagónica compuesta por Lautaro Rodríguez y Angelo Mutti Spinetta (chicos magnéticos) y un gran acompañamiento por parte de los actores adultos (Moro Anghileri y Guillermo Pfening), el director elige enfocarse en el punto de vista de los adolescentes para reconstruir una etapa tan caótica como atractiva.

Leé nuestra Entrevista a Martín Deus

La película de Martín Deus ganó el Gran Premio Écran Junior en la 71º edición del Festival Internacional de Cine de Cannes, sección de particular interés para jóvenes de 13 a 15 años.


4. La reina del miedo (Valeria Bertuccelli)

Esta es la ópera prima de Valeria Bertuccelli, quien además de haberla escrito también protagoniza y dirige esta película junto a Fabiana Tiscornia. La reina del miedo se centra en los vaivenes anímicos de Robertina, una actriz sumamente prestigiosa en la escena nacional, aunque llena de temores. Su naturaleza la obliga a paralizarse frente a cada obstáculo que se le presenta en la vida, y parece imposible que en algún momento pueda encontrar su lugar en el mundo. Fugazmente aparece la figura espectral de su ex (Darío Grandinetti), y con él los fantasmas de su pasado, del que no sabremos demasiados detalles.

El punto de inflexión se produce al enterarse de que su mejor amigo Lisandro (interpretado por Diego Velázquez con gran destreza y sensibilidad) padece un cáncer terminal. Él vive en Dinamarca así que Robertina no duda en viajar hasta allá para acompañarlo durante el tratamiento. Aún así, al producirse el reencuentro, en verdad no se sabe quién socorre a quién. El tono tragicómico está muy bien logrado desde las interpretaciones y también desde lo visual. Las locaciones son perfectas: el Teatro Liceo como un sitio fantasmal, el caserón de Robertina con ese patio otoñal repleto de hojas secas, lo más pintoresco de las calles porteñas y la belleza de los parques daneses. Una película muy recomendable que demuestra intenciones no tan vistas por aquí, y Bertuccelli en un rol que se despega bastante de lo que suele hacer en las comedias nacionales más taquilleras.

Este papel le valió a Bertuccelli el Premio a Mejor Actriz Dramática de Ficción Internacional en el Sundance Film Festival, uno de los más importantes dentro del panorama de cine independiente en todo el mundo.


5. La boya (Fernando Spiner)

Se trata de la nueva creación del director Fernando Spiner (La sonámbula, Adiós, querida Luna, Aballay). En este ensayo audiovisual con fuerte impronta de autor se narra, en principio, la historia de Aníbal Zaldívar, poeta y periodista oriundo de Villa Gesell (además, amigo del director). Sin embargo, el relato rápidamente vira hacia la propia biografía de Spiner: su lugar de origen, la partida hacia Italia para estudiar cine, la huida de sus antepasados desde Europa como tantos miembros del pueblo judío, la farmacia familiar, su madre Isabel, su padre Lito y la fuerte vocación por las letras impulsada por la osadía del hijo.

La boya indaga en los lazos familiares de Spiner, en el vínculo entrañable con su amigo Aníbal, en la poesía, el mar y Villa Gesell como lugar de inspiración para los artistas. Con hermosos planos (por momentos en tono experimental), excelente montaje, un diestro trabajo con la cámara y una atmósfera sonora adecuada para cada momento, La boya nos propone una zambullida reveladora en las aguas geselinas y en la vida de su propio creador. Continúa en cartelera y puede verse en el auditorio del MALBA.

Leé nuestra Entrevista a Fernando Spiner


TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Dejá tu comentario