No te preocupes, no irá lejos: la magia de Joaquin Phoenix

por Laura Gómez

No te preocupes, no irá lejos es la nueva película de Gus Van Sant (Good Will Hunting, Milk, Elephant) protagonizada por Joaquin Phoenix (Her, Walk the line) junto a Jonah Hill, Rooney Mara y Jack Black. Basada en la historia real del caricaturista John Callahan, se trata de un drama con buenos toques de humor ácido que aborda la superación a partir de los itinerarios propuestos por la autoayuda.



El título del film proviene de la frase que acompaña uno de los chistes más celebrados del caricaturista estadounidense John Callahan (interpretado maravillosamente aquí por Joaquin Phoenix): una pandilla de cowboys a caballo se topa con una silla de ruedas abandonada en medio del desierto y uno de los personajes suelta esa línea, “No te preocupes, no irá lejos”. La imagen revela todo el poder que hay en esa extraña capacidad que tienen algunas personas para reírse de las propias desgracias.

Gus Van Sant recupera ese espíritu y logra un relato dinámico, tan conmovedor como hilarante. El humor ácido a partir de situaciones más bien desdichadas le aporta a la película toda la potencia que aloja el género de las caricaturas: una situación tragicómica devenida viñeta detona la carcajada de los lectores. Esto le permite al director esquivar a tiempo los golpes bajos y la mirada compasiva sobre un alcohólico que a raíz de su adicción queda confinado a una silla de ruedas, después de haber sufrido un accidente automovilístico.


Foto: RF Prensa


El foco de este drama, sabiamente, no está puesto sobre la superación de una discapacidad a la cual también deberá sobreponerse el protagonista; el verdadero tormento de Callahan es el alcohol y todas las consecuencias que esa adicción representa en su vida. Jonah Hill interpreta a su mentor en Alcohólicos Anónimos, un tipo millonario, gay y con un look hippie que intenta ayudar a los miembros de su grupo (los “cerditos”) sacándolos del lugar más recurrente: el de la victimización.

El elenco se completa con Jack Black, el amigo (también alcohólico) que iba al volante el día del accidente fatal; y Rooney Mara, la asistente que se convierte en novia de Callahan. La película de Van Sant es humana y honesta. Acierta en eludir el melodrama con ese tono cómico-irónico-ácido para una historia que podría haber ido directo al golpe bajo y la lágrima fácil. No te preocupes, no irá lejos es conmovedora pero en otro sentido.

El resultado final encaja con el tradicional manual de autoayuda estructurado en 12 pasos, pero en el camino aparecen cosas interesantes: el amor, la amistad, la voluntad, el arte y lo colectivo como vías para la superación. Hay que decir que buena parte de la magia y la luminosidad de este personaje descansa en la magnífica interpretación de un Joaquin Phoenix, quien decididamente se luce en este rol.

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