Editoriales Independientes #7 – Conejos: “Lo que puede ser una queja al mismo tiempo es un beneficio”

por Gustavo Yuste

“El hecho de poder estar en todo, por un lado, es agotador, pero creo que ese contacto es súper valioso, porque no solo estás en contacto con los autores, sino también con los lectores”, sostiene Paula Brecciaroli, editora de Conejos, sobre las ventajas de ser una editorial independiente. Cómo pensar un catálogo, la rigurosa tarea de editar un libro y el surgimiento de un proyecto colectivo como La Coop, en la siguiente entrevista.

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Sobre la editorial

conejos logoConejos es una editorial independiente que nació en el año 2010. Fundada por Ariel Bermani, Paula Brecciaroli, Bruno Szister y Facundo Soto, se proponer poner la lupa sobre autores jóvenes que están publicando sus primeros libros. Es por eso que su catálogo se caracteriza por una literatura ágil y contemporánea que, sin embargo, no descuida la profundidad y las ganas de impactar al lector. El diseño de Pablo Rivas va en esa misma dirección, haciendo que los libros de Conejos sean reconocibles a primera vista por su frescura. Hasta el momento lleva editados 15 libros entre narrativa y poesía.


-¿Cómo surgió Conejos?
-Conejos nace por una idea de Ariel Bermani. Él tenía ganas de hacer una editorial y Bruno Szister, Facundo Soto y yo éramos alumnos de su taller. Un fin de semana largo nos habíamos ido al Tigre y seguimos hablando de esa idea, yo justo había invitado a un amigo que es diseñador, Pablo Rivas, y él se enganchó para diseñar. Fue todo muy casual.

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-¿Cuál era la idea que tenía Bermani?
-Ariel quería que fuera una editorial donde se le diera más lugar a los autores nuevos. En ese momento había un montón de editoriales que estaban naciendo, era una época de florecimiento en cierto punto. Arrancamos en el 2010 con 4 libros: uno de cada uno de los que formamos la editorial. Rivas, de todas formas, termina siendo una especie de “quinto conejo” porque termina participando. Por ejemplo, nos ayuda a leer el material que nos llega, que es muchísimo.

-¿Cómo van pensando el catálogo?
– Desde el principio la idea era que fueran primeras obras o de autores que no fueran tan reconocidos. Eso siempre está sujeto a conversaciones constantes, porque pueden surgir oportunidades o libros que pueden ser incluidos en el catálogo. En ese sentido somos bastante estrictos en que nos tiene que gustar a todos y que tenga una suerte de enganche fuerte para quien lo lea, que no sea una lectura pasajera. Además, la escritura tiene que ser ágil. Así fueron apareciendo los libros.

Somos bastante estrictos en que nos tiene que gustar a todos y que tenga una suerte de enganche fuerte para quien lo lea, que no sea una lectura pasajera. Además, la escritura tiene que ser ágil

-¿Cómo se manejan con respecto a los originales que les llegan?
-El primer año, por ejemplo, nos llegaron un montón de originales. Leímos absolutamente todo, pero desde el primer momento estaba la idea de un catálogo potente y ágil.

– ¿Esa idea de catálogo sería como el rasgo distintivo de Conejos con respecto a otras editoriales para vos?
-Sí, que la escritura sea ágil pero que en su argumento haya algo contundente que no te permita olvidar el libro fácilmente. Creo que pasa con todas nuestras publicaciones, son muy reconocibles, sin haberlo tenido claro desde el principio. También hay que tener en cuenta que nosotros sacamos pocos libros por año, tres en promedio, y que no cobramos a los autores, por lo que cada libro banca al que viene.

-Eso es algo muy común en este tipo de editoriales, ¿no?
-Claro, nosotros en ningún momento sacamos dinero para nosotros, todo se reinvierte en la editorial. Muchos, al ser autores nuevos, capaz no venden tanto, entonces hay que ser muy cuidadosos en el libro qué elegimos. Eso lleva a que, muchas veces, nos quedemos con las ganas. Hubo años en los que no llegábamos con la plata y había que esperar. Al ser tan elegidos los 15 libros que componen el catálogo actualmente, los podemos defender a muerte. No hay ninguno que haya pasado por ser amigo o por conveniencia, son todos muy especiales.

Al ser tan elegidos los 15 libros que componen el catálogo actualmente, los podemos defender a muerte. No hay ninguno que haya pasado por ser amigo o por conveniencia, son todos muy especiales.

-En Conejos conviven tanto la narrativa como la poesía, ¿cómo pensaron eso?
-En la colección de poesía teníamos la idea de rescatar libros de autores que nos gustaran pero que fueran difíciles de conseguir o descatalogados. Por eso, se hicieron los libros de Osvaldo Bossi y Carlos Battilana, que mezclan un libro nuevo con obras anteriores. El caso del libro de Palo Pandolfo, en cambio, fue más particular: Facundo Soto es amigo de él y sabía que tenía un montón de cuadernos de poesía que él no había publicado.

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-Claro, sobre todo teniendo en cuenta la época de los Verbonautas, ¿no?
-Sí,eran poemas que no se habían convertido en canciones. Facundo relevó todo ese material, se hizo una selección y edición, el más grande que se hizo en Conejos. Así se compuso La estrella primera.

Conejos integrantes-¿Cómo se dio el ingreso de Conejos en La Coop?
– La Coop nace de una idea perversa de Marcos Almada (risas) que consistía en juntar editoriales, lo cual era una genialidad y una locura al mismo tiempo. Nosotros estuvimos desde su principio, nos parecía que era una idea muy buena, porque el trabajar en conjunto nos iba a beneficiar en un montón de cosas y era algo que necesitábamos. Particularmente el tema de ferias es en lo que La Coop avanzó un montón: en el 2015 estuvimos en 27 ferias del interior y este año llegamos a la Feria del Libro. Todo eso fue posible estando en conjunto. Lo mismo sucede para prensa, te ayuda un montón para la visibilidad del sello. También se está pensando en una distribución propia, por ejemplo, o una feria propia. Los sueños de La Coop, después de La Feria del Libro, se dispararon para muchos lados, porque una oportunidad para uno se convierte en una oportunidad para todos, y eso está re bueno.

-¿Te sorprendió el buen recibimiento que tuvo La Coop en la Feria del Libro?
-Nos sentimos muy bien recibidos por los colegas, la gente de la Feria, por el público. Un montón de escritores nos acompañaron visitándonos y en la difusión, había mucha camaradería. Eso para mí es lo más valioso: sentir el acompañamiento y el reconocimiento. Nos sorprendió a todos, estábamos muy eufóricos, era una celebración constante. 

Los sueños de La Coop después de La Feria del Libro se dispararon para muchos lados, porque una oportunidad para uno se convierte en una oportunidad para todos, y eso está re bueno.

-¿Qué ventajas y qué desventajas le ves al hecho de ser una editorial independiente?
-La verdad es que nos gusta de ser independiente es que, lo que puede ser una queja es al mismo tiempo un beneficio, y eso es estar en toda la parte del proceso. Un editor en una editorial grande no sabe cómo va a ser la tapa, no sabe a dónde va el libro, no está en contacto con el autor. El hecho de poder estar en todo, por un lado, es agotador, pero creo que ese contacto es súper valioso, porque no solo estás en contacto con los autores, sino también con los lectores. Eso siempre fue muy importante para nosotros: poder encontrarse con esa persona que lo va a leer, recomendárselo. No sé si a todas las editoriales eso les parece una prioridad, pero a nosotros sí.

-Claro, rescatar un poco el carácter colectivo que tiene la literatura, ¿no?
-Sí, exacto. También saber que así recibimos una devolución que a su vez se transmite a los autores. Esa cercanía y ese contacto es lo que hizo crecer a la editorial. Tuvimos la suerte , además, de que la prensa siempre nos ha tratado muy generosamente, y eso también se debe a ese trabajo de uno a uno. No me imagino trabajar de otra manera, quizás si fuera una editorial de otro tamaño.

-¿Y qué desventajas o dificultades ves?
-No le vemos desventajas. Uno podría pensar que las editoriales independientes están forzadas a reinvertir su dinero siempre, pero eso a su vez te da una libertad total, haciendo que los criterios sean todos tuyos. La dependencia es la del dinero, que sí, es complicado. Si uno pudiera disponer de todo su tiempo productivo para la editorial esta sería mucho más grande y con más visibilidad.

Uno podría pensar que las editoriales independientes están forzadas a reinvertir su dinero siempre, pero eso a su vez te da una libertad total, haciendo que los criterios sean todos tuyos. La dependencia es la del dinero, que sí, es complicado. Si uno pudiera disponer de todo su tiempo productivo para la editorial esta sería mucho más grande y con más visibilidad.

-¿Cómo ves el mundo de las editoriales independientes teniendo en cuenta el florecimiento que hubo en estos últimos años?
-Creció un montón y es algo muy necesario, está buenísimo. Me parece que el mercado fue creciendo y el aprendizaje de las editoriales se va transmitiendo a las nuevas, además de que esas primeras editoriales fueron instalando la idea de que una editorial independiente no era una porquería. En la mayoría de los casos, no hay una sensación de competencia sino todo lo contrario: hay acompañamiento, solidaridad, con el objetivo de que todas sigan editando. Siempre pasa que con algunos uno se lleva mejor que con otros, pero al ampliarse tanto se fue quebrando un poco el recelo de quién iba a sobresalir. Para mí hay tres tipos de editoriales: los grandes grupos, las que nacieron hace más tiempo y ahora están en un nivel medio, y las que somos más chicas y recién estamos empezando. Es necesario que se hagan libros y que la gente tenga espacio para publicar. De todas formas, también hay que decir que se nota más la diferencia en la edición, donde hay gente que lo toma de manera más seria y otras no tanto.

-En ese sentido, Mariano Blatt decía que una de las características actuales es que casi ninguno de los editores estudió Edición, rescatando también ese lado de oficio que puede tener. 
-Claro, nosotros tampoco la estudiamos. No conozco la carrera, pero el trabajo de edición tiene mucho de artesanal y mucha responsabilidad. La facilidad que nos dan los medios gráficos y tecnológicos para hacer libros, que sea más accesible, también favorece que se hagan muchos libros. Eso es una cosa y todo el trabajo de edición que conlleva es otra. En eso, Conejos es muy estricto y es lo que más nos gusta.

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Es necesario que se hagan libros y que la gente tenga espacio para publicar. De todas formas, también hay que decir que se nota más la diferencia en la edición, donde hay gente que lo toma de manera más seria y otras no tanto.

-Antes hablábamos de que en el catálogo de Conejos conviven la poesía y la narrativa. ¿Por qué pensás que dentro del mundo editorial- y también por fuera- existe la sentencia de que “la poesía no se vende”?
-Yo creía en eso, pero ya cayeron mis prejuicios. Eso lo dicen más los que estamos metidos en la narrativa y vemos menos ese otro mundo. Lamentablemente se le da menos prensa, pero no sé si preguntándole a gente que pertenezca más a ese ámbito, te diría que no se vende. A partir de La Coop y de las distintas ferias, me di cuenta de que muchísima gente compra poesía y hay editoriales que se dedican exclusivamente a ese género que vendieron igual que las demás. La poesía tiene un montón de lectores y merece tener un lugar equitativo. Esa frase tiene algo de prejuicio  y, en un punto, le pone un pie en la cabeza el estar repitiendo siempre que “la poesía no vende”. Es un error como editores ir en contra de la poesía, cuando la necesitás, en cierto punto, más que a la narrativa, porque el trabajo de lenguaje que hace la poesía, para mí, es el más alto. Hay un preciosismo ahí y a mí me preocupa no saber de poesía, hay todo un mundo más que interesante.

-¿Cuáles son los próximos proyectos en Conejos?
-Acabamos de publicar Ruidos Molestos de Cristian Godoy y tenemos programados dos libros más. Uno es el libro ganador del premio Bernardo Kordon que lanzamos el año pasado junto a Paisanita, donde cada editorial va a publicar a uno de los ganadores. El otro es un libro de cuentos de Gabriela Luzzi. Siempre estamos sujetos a un montón de variables, obviamente.

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Contacto con Conejos

Facebook: Editorial Conejos
Web: http://editorialconejos.blogspot.com/

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