Kauwboy: vivir y volar

por Laura Verdile

Jojo vive rodeado de naturaleza. Con sus diez años de edad, tiene ilusiones y sueños como cualquier otro chico, pero también atraviesa dificultades. Su padre, Ronald, parece estar ausente, encerrado en la amargura de sus propios pensamientos inestables que lo llevan a descargar sus frustraciones con su hijo. La madre, famosa cantante de country, recorre Estados Unidos en una gira, y aunque los teléfonos no cruzan océanos se comunica con su hijo diariamente para conocer las noticias del hogar que dejó atrás. Inmerso en un clima de soledad y algo de angustia, Jojo encuentra un día a Jack, una cría de grajo que cayó de su nido y queda totalmente indefenso en la tierra húmeda del bosque. Después de un fallido intento de devolverlo a la madre, Jojo decide llevarlo a su casa y descubre en él un nuevo amigo, una compañía que alegra una casa atravesada de conflictos y en donde el diálogo es insuficiente.

“Cuida un grajo y tendrás un amigo para toda la vida”, aseguran los libros de la biblioteca que el pequeño consulta mientras Jack se resguarda en una caja de zapatos debajo de una cama, bien escondido del padre de Jojo, que no es exactamente un fanático de la naturaleza y que considera que el hogar es un universo aparte que debe mantenerse aislado, con los animales de las puertas para afuera. Pero contra todo pronóstico, el ave sobrevive. Así, entre gritos, platos rotos, cenas frías y canciones de country, Jack se convierte en el confidente que comparte el peso de los miedos y las inseguridades de un chico que con inocencia y decisión se abre paso por el mundo. Lo acompaña también en sus aventuras la perspicaz Yenthe (Susan Radder), su nueva amiga e integrante del equipo de waterpolo que, al igual que Jojo, ve a Jack crecer.

“Aprendiendo a volar” (“Kauwboy”) es el primer largometraje de ficción del reconocido documentalista holandés Boudewijn Koole. La fotografía y la banda sonora captan a la perfección una historia humana que mezcla ingenuidad, ternura y un cierto dramatismo que dista de ser exagerado. Un relato transparente y sencillo pero poderoso, que impacta en los corazones de los espectadores y plantea una realidad compleja bajo la forma de una anécdota familiar algo turbulenta. Rick Lens (Jojo) y Loek Peters (Ronald) logran crear una relación padre-hijo tensa, pero a la vez espontánea y conflictiva, que oscila entre la incomprensión y la intolerancia, llena de preguntas sin responder y silencios que Jack, con sus brillantes plumas negras y su presencia inconfundible, viene finalmente a quebrantar.

Ficha técnica

Título: “Aprendiendo a volar” (“Kauwboy”)

Director: Boudewijn Koole

Intérpretes: Rick Lens, Loek Peters, Cahit Ölmez, Susan Radder .

Guionista: Boudewijn Koole, Jolein Laarman

Productor: Wilant Boekelman, Jan van der Zanden

Música: Helge Slikker

Fotografía: Daniël Bouquet

Montaje: Gys Zevenbergen

Duración: 78 minutos

 

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