Reseñas Caprichosas – “El poema no es el tema” de Alejandro Rubio: la frontera de la locura

por Gustavo Yuste

El poemario El poema no es el tema (Club Hem, 2017), de Alejandro Rubio, plantea una suerte de ensayo progresivo sobre aquello que divide la locura de la supuesta normalidad. Esa membrana absolutamente permeable aparece en este libro cubierta de ironía, humor y un acercamiento agudo por parte del autor, logrando de esa manera visualizar esos momentos cotidianos donde la falta de cordura predomina sin que nos demos cuenta.



Sobre el autor

alejandro-rubioAlejandro Rubio nació en Buenos Aires en 1967. Publicó, entre otros, Personajes hablándole a la pared (1994), Música mala (Vox, 1997), Metal pesado (Siesta, 1999), Rosario (Gog y Magog, 2005), La gachofa esmeralda (Mansalva, 2012). Gran parte de su poesía se encuentra reunida en La enfermedad mental (Gog y Magog, 2012).

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La frontera de la locura

¿Qué es lo que divide a la locura de la supuesta normalidad? Esa es una de las preguntas que con más frecuencia se ha hecho la literatura moderna en general. ¿Quién delimita la frontera entre lo excéntrico y lo aceptable? Si se mira a través de un filtro especial, ¿ambos terrenos son confundibles? El poema no es el tema (Club Hem, 2017) de Alejandro Rubio se plantea, subterráneamente, esos interrogantes.

Puede leerse en uno de los poemas de Rubio: “Es linda, no importa./ Es culta, está desocupada, se emborracha, confundida,/ y eso sí importa. Importa/ y mucho. En términos/ personales y sociales,/ ¿se entiende?”. Esa mirada crítica de lo que va sucediendo es una constante a lo largo del libro. En otro fragmento, se lee: “Si queremos ser suaves/ podemos hacer con ellos/ lo que hacemos con ciertos animales:/ ponerlos tras barrotes, no pegarles/ TANTO”.

Esa mirada sagaz sobre la locura, donde se la pone en un constante cruce con el día a día de una sociedad donde el prurito parece totalmente perdido, Rubio la entremezcla a su vez con la potencia de una poesía dueña de un estilo y ritmo personal: “Yo que vos me quedo con mami/ que cocina y vive para vos/ a menos que venga un tsunami/ o te conviertas en semidios”. 


 

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Distintos personajes van apareciendo y desapareciendo en el transcurso de El poema no es el tema, casi con la misma asiduidad que alguien entra y sale de nuestro campo mental. La tensión de cada poema parece particular, sin embargo en el conjunto del libro, aún si se incluyera el reverso Donde el caucho se quema de Mauro Lo Coco, se puede apreciar una suerte de in crescendo hasta la denuncia más explícita, sin por eso descuidar el género en el que se inscribe este libro.

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Un poema, en definitiva, puede servir para dejar por sentado una postura. En ese sentido, hay una entrada y salida constante de la ficción, del ensayo y de la poesía, lo que se confirma con las propuestas de ambos autores en “La Reforma”. Rubio maneja esa tensión con una frescura a la que ya nos tiene acostumbrados y, al mismo tiempo, no nos deja de sorprender ante la aparición de un nuevo libro.


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