Nieta 129: otro avance en la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia

por Redacción La Primera Piedra

En el día de hoy, Abuelas de Plaza de Mayo anunció la restitución de la nieta 129, dando un nuevo paso que muestra el incansable trabajo de la organización en la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia. En un contexto cada vez más adverso para los Derechos Humanos, la noticia trae una inmensa alegría.


En otro paso en la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia, Abuelas de Plaza de Mayo anunció la restitución de la nieta 129, hija de Norma Síntora – desaparecida – y de Carlos Alberto Solsona, presente hoy en la conferencia de prensa junto a su hermano José y a su otro hijo, Marcos. Tal como detalló Estela de Carlotto, Síntora fue secuestrada cuando estaba embarazada de ocho meses, en mayo de 1977, mientras se encontraba en la casa de sus compañeros de militancia, Isolina Beatriz Rochi y Noemí Castro, en Moreno. Militaba junto a Solsona en el PRT-ERP.

Podrá conocer a su padre y sus hermanos“, dijo la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo,  quien agregó que “hace dos semanas la nueva nieta ingresó al país y se presentó a la Justicia y aceptó realizarse los análisis”. La nieta 129 actualmente vive en España y planea viajar a Argentina para conocer a su familia. “Nadie tiene idea de las miles de noches que pasé sin dormir esperando este momento”, expresó su padre. Siento una profunda emoción y profunda gratitud a esta institución, a Abuelas, que hace que nuestro país sea un ejemplo de lucha en Derechos Humanos”, dijo su hermano.

La noticia se confirmó luego de constatarse los estudios y el ADN, fiscalizados por el juzgado nacional número 12 de los Tribunales Federales de Comodoro Py a cargo del juez Sergio Torres. Los datos genéticos los habían proporcionado su padre, su hermano mayor y sus abuelos maternos.

Hacia el final de la conferencia, también se destacó la necesidad de “potenciar recursos, herramientas legales y medios para maximizar los reencuentros y acelerar las restituciones”. “Esta es la materialización de un trabajo en común que se hace silenciosamente día a día. Es una búsqueda muy difícil que requiere de un esfuerzo y del apoyo del Estado”, expresaron. El último nieto restituido fue Marcos Ramos, de 42 años, cuya identidad se conoció en agosto de 2018.

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