Macri y la demagogia del ajuste

por Lucía De Dominicis

Mauricio Macri anunció ayer en una conferencia de prensa que realizará un ajuste sobre los funcionarios del Estado: limitará los aumentos salariales para los cargos públicos e impedirá que familiares de los funcionarios asuman puestos en el gobierno. A pesar del discurso de austeridad que presenta el gobierno, los puestos estatales han crecido en un 25% desde el comienzo del mandato de Mauricio Macri debido a la creación de nuevos ministerios y secretarías. Este anuncio se enmarca en un contexto de crecientes despidos en el sector público y de incertidumbre por el futuro de las paritarias en el año 2018.



El ajuste llegó a uno de los sectores más controvertidos para el gobierno de Mauricio Macri: la administración pública. Tras los despidos masivos ocurridos durante los primeros tres meses de su gestión y los recientes despidos en las dependencias de Fabricaciones Militares, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y los Ministerios de Defensa y Modernización, el gobierno buscó establecer su discurso alrededor del concepto del ahorro y la austeridad en el sector público. Los argumentos para defender los despidos siempre apuntaron a la erradicación de los “ñoquis” y la necesidad de limitar a un Estado desbordado de personal.

El gobierno buscó establecer su discurso alrededor del concepto del ahorro y la austeridad en el sector público. Los argumentos para defender los despidos siempre apuntaron a la erradicación de los “ñoquis” y la necesidad de limitar a un Estado desbordado de personal.

El presidente de la Nación, Mauricio Macri, anunció ayer por la mañana un nuevo plan de ajuste del Estado, que apunta a limitar los ingresos de los funcionarios públicos de alto rango, quienes no recibirán aumentos durante el año 2018, y a impedir el ingreso de los familiares de funcionarios en actividad a los cargos del Estado. La estructura del Estado se reduciría en un 25% por la eliminación de secretarías y organismos dependientes de los ministerios nacionales. El gobierno nacional también incentivó a las provincias y municipios a seguir su ejemplo, que será oficializado a través de un decreto firmado por el presidente.



A pesar del discurso apuntado a la austeridad de la administración pública, esta decisión intenta revertir el hecho que Mauricio Macri fue el presidente que más organismos públicos creó tras la asunción al poder en la era democrática argentina. Desde el comienzo del gobierno de Cambiemos el número de funcionarios públicos aumentó en un 25%, a pesar de la ola de despidos que se generó tras su asunción. El decreto que elimina más de 1000 puestos de trabajo en la Administración Pública tendrá como efecto la vuelta a los números que se manejaban durante el final del gobierno kirchnerista.

El decreto que elimina más de 1000 puestos de trabajo en la Administración Pública tendrá como efecto la vuelta a los números que se manejaban durante el final del gobierno kirchnerista.

La eliminación de las paritarias durante el año 2018 para los funcionarios de alto rango de la administración pública nacional afecta a aquellos empleados públicos que ya ostentan salarios superiores a los del sector privado. En promedio, un ministro de la Nación cobra $183.000 mensuales, por lo que la eliminación de las paritarias no modificaría su situación económica. El riesgo está en que esta ola de austeridad busque ser aplicada en sectores más vulnerables.



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