La vida misma: narradores poco confiables

por Laura Gómez

La vida misma es una película coral escrita y dirigida por Dan Fogelman (This is us, Loco y estúpido amor) que narra la historia de una familia a través de los años, países y generaciones. Una trama de gran densidad dramática con un planteo narrativo inicial bastante interesante, que luego se pierde en el melodrama compasivo con el único fin de sacarle un par de lágrimas al espectador. 


La vida misma es una película de Dan Fogelman, director de la serie This is us y guionista del film Loco y estúpido amor. Aquí se narra la historia de una familia a través de los años, países y generaciones. El relato se divide en cinco capítulos: “El Héroe” (con foco en el personaje interpretado por Oscar Isaac, un hombre que sufre un shock post-traumático a raíz de un accidente), “Dylan Dempsey” (centrado en el personaje de Olivia Cooke, una adolescente rebelde cuyo destino parece estar signado por las tragedias familiares), “La familia González” (enfocado en un triángulo amoroso que tiene como protagonistas a Antonio Banderas, Laia Costa y Sergio Peris-Mencheta), “Rodrigo González” (el hijo fruto de esos vínculos en la campiña andaluza) y el final del cual no es conveniente adelantar demasiado.

Los capítulos están organizados al modo de matrioshkas y son presentados como puntos aparentemente inconexos que convergen hacia el final. Cada uno, además, está protagonizado por actores y actrices de reconocida solidez interpretativa: Oscar Isaac, Olivia Wilde (esta pareja ciertamente es la mejor), Mandy Patinkin, Olivia Cooke, Laia Costa, Annette Bening y Antonio Banderas. Sin embargo, el resultado final dista de ser bueno.

El primer capítulo es, quizás, el más interesante, y eso se debe a que intenta proponer algo diferente en el terreno narrativo. Allí se presenta una tesis que hubiese sido interesante continuar no sólo desde lo temático sino también desde la forma: todos los relatos tienen un narrador poco confiable, incluso la vida misma. Aparece en pantalla un Samuel Jackson que hace de sí mismo y desconcierta porque encarna a este narrador traicionero (uno de los recursos más utilizados en el campo literario), para luego seguir con una trama plagada de parejas, amores, sinsabores y desencuentros.

¿Cuántas cosas puede detonar un episodio, en apariencia, insignificante? El origen: chica conoce a chico en una sala de profesores; ella se mete medio sándwich de mantequilla en la boca, llega él, vergüenza total y… ¡flechazo! Después vienen los hijos, varios accidentes letales y la tragedia que parece haberse encaprichado con esta familia. Con algunas partes más logradas que otras, el melodrama se adueña de la escena y todo tiende al lagrimón con varios golpes bajos por lo dramático o empalagoso.

Lo más destacable: un soundtrack que incluye canciones memorables de Bob Dylan; la metáfora a partir de su álbum Time out of mind (en un disco esencialmente trágico la única canción de amor se convierte en un éxito rotundo, ergo, hasta la vida más penosa tiene momentos luminosos que le dan sentido al resto de los acontecimientos); ciertos pasajes donde se coquetea con el humor negro; y el tímido planteo inicial que nos invita a desconfiar de todos los narradores. Si el guión hubiese ido por ese lado, el resultado sin dudas habría sido mucho más interesante.


FICHA TÉCNICA
Título original: Life Itself
Año: 2018
Duración: 118 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Dan Fogelman
Guión: Dan Fogelman
Música: Federico Jusid
Fotografía: Brett Pawlak
Reparto: Oscar Isaac, Olivia Wilde, Annette Bening, Antonio Banderas, Samuel L. Jackson,Olivia Cooke, Mandy Patinkin, Laia Costa, Jake Robinson, Sergio Peris-Mencheta,Àlex Monner, Caitlin CarmichaelProductora
Coproducción: Estados Unidos-España; Filmnation Entertainment / Temple Hill / Nostromo Pictures.
Distribuida por Amazon Studios
Género: Romance. Drama | Drama romántico. Historias cruzadas

 

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR