Entrevista a Chocolate Remix: “Si yo soy una mujer y soy lesbiana, yo no me convierto en hombre con privilegios de hombre por estar cantando reggaetón”

por Alejandra M. Zani

Chocolate Remix [Lesbian Reggaetón] es un grupo de reggaetón femenino creado por Romina Bernardo o “Choco” (San Miguel de Tucumán), cantante, productora y compositora, y actualmente acompañada por Belén Bobadilla (Formosa), coreógrafa, bailarina y percusionista en los shows instrumentales. Pionera conceptual de éste género [Lesbian reggaetón], Chocolate Remix hizo su primera aparición en la escena porteña en mayo de 2013 y hoy se presenta como un proyecto musical alternativo que sienta sus bases en la necesidad de criticar el contenido machista del reggaetón y de resignificarlo, siempre dentro de los marcos que el género mismo posibilita. Con un fuerte contenido sexual en clave queer, una gran apuesta satírica sobre la figura del “macho reggaetonero” y una lucha siempre implícita por visibilizar ciertas prácticas que se corren de los marcos heteronormativos,Chocolate Remix abre los límites del género musical hacia una propuesta lúdica y aprovecha este juego para poner a la mujer como protagonista y encarar un nuevo debate sobre la sexualidad y, específicamente, la sexualidad lésbica. “Todo el mundo espera, cuando uno nace, que sea heterosexual. En algún punto, la visibilización pasa por ahí. Hay opciones, hay otros tipos de sexualidad diferentes a la que se indica que debe ser la normativa, a la que se impone como la regla”

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─ ¿Cómo fue que decidiste dar nombre y origen a Chocolate Remix?

Choco: — Si bien me encanta el reggaetón, su contenido musical y su baile, el proyecto surgió, en mi caso, desde lo conceptual. Por un lado, rompiendo con la típica imagen del reggaetonero súper macho. Ser una lesbiana planteando una idea como la de Reggaetón Lésbico me parecía bastante gracioso.

─ Se puede decir que sos pionera en el género “reggetón lésbico”. ¿Es una etiqueta que creaste desde que nació Chocolate Remix, o así lo nombraron desde afuera y decidiste encarnarlo como algo propio?

Choco: — Esa era la idea desde el comienzo, que fuera un lesbian reggaetón, como algo que forma parte del juego y que va muy vinculado con el lado de tomarlo con humor, pero a la vez con la posibilidad de aprovechar el género para decir cosas en serio. En todo el proyecto están siempre esas dos caras.

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─ ¿Desde el comienzo lo pensaste como un proyecto rupturista?

Choco: — Hay dos pilares fundamentales que yo quise construir desde un principio. El primero era poder encarar el proyecto desde el lado del humor. Clavar una lesbiana en un género donde siempre canta un “supermacho”. En el reggaetón está mucho el tema de la competencia con los otros. Se llama “la tiraera” porque “te tiran”, hay un idea de ida y vuelta, y hay canciones de uno dedicado a otro en donde se bardean mutuamente, y así. Por eso me parecía gracioso decir “bueno, entro yo acá a bardear a los reggaetoneros”

─ ¿Y el segundo pilar?

Choco: — Es el lado de poder decir, también desde el humor, cosas serias. De poder hacer reclamos. En el reggaetón, un gran porcentaje de las letras son sexuales, describen situaciones sexuales o situaciones de cachondeo. Son muy literales y explícitas. Y me parecía genial aprovechar esa característica del género para hablar de la sexualidad lésbica que recién ahora tiene un poco más de visibilidad. En ese momento todavía no se hablaba de eso ni adentro del lesbianismo mismo, mucho menos fuera. Siempre aparecía la pregunta “¿y cómo hacen?” cuando se interrogaban por el sexo lésbico. Y bueno, pensé, voy a contar cómo hago…

─ ¿El proyecto lo arrancaste vos sola?

Choco: — Sí. Empecé haciendo unos temas. Primero fue “Nos hagamos cargo” y después “Lo que las mujeres quieren”, y al principio hacía unos fotomontajes con minas atrás. Los empecé a subir a soundcloud. Eran apenas imágenes con collage. Una estética reggaetonera. Y las pibas de Jolie empezaron a  agitar para que fuera a tocar, y fue ahí cuando sumé a las otras chicas para el show. Una amiga empezó a hacer de DJ en los shows, y se sumaron las bailarinas que empezaron a pensar y organizar las coreos, y así pasamos a otro nivel. Pero las chicas no quedaron estables porque lo suyo es otra cosa y no tienen problema de sumarse cuando pueden a los shows.  Así quedamos solamente Belu y yo. En los acústicos, ella se encarga de la percusión y yo toco la guitarra, y si tiro pistas, ella baila. Vamos viendo cómo surge, depende del lugar si da para un agite más grande, o si es más tranqui.

Dirección general / General director: Malena Quinteros
Producción / Production: Cachalote Films

─ ¿Cuándo te sumaste a Chocolate?

Belén: — Yo bailo reggaetón hace mucho. Cuando surgió la posibilidad de hacer un show, convocamos a algunas amigas mías, y así armamos la primera fecha. La propuesta era romper con el estereotipo de que la mujer solamente perrea para el hombre, sino plantear que el baile también pasa por una cuestión de apropiarse del propio movimiento y  del propio deseo de la mujer de excitarse para otras mujeres o para una misma. Eso es lo que se aporta en cuanto a la corporalidad y el movimiento en los shows.

─ Desde el lado musical, el reggaetón tiene cierto componente latinoamericano, pero cuando escucho tus canciones encuentro, también, algún componente bastante argentino…

Choco: — No lo hago intencionalmente, pero me lo han dicho. Una amiga de Tucumán, con quien hice el secundario, me dijo que reconoce muchas “tucumaneadas” en las cosas que hago. Yo no me daba cuenta de esta diferencia al hablar. Se nota mucho en el tema “Nos hagamos cargo”, porque allá se dice así,  y acá se dice “hagámonos cargo”. Son mis maneras de hablar que van quedando, y hay ciertos matices que tienen que ver con haber vivido en el noroeste. Es parte de mi historia y no la quiero separar de mí.

Acústico en Generando Género: Radio Labici

11 de mayo de 2014

─ ¿Dónde te gustaría tocar?

Choco: — Nosotras tocamos mucho en lugares gays y una se siente cómoda ahí, pero mi gran desafío es poder llegar a otros espacios en donde pueda estar sonando, no sé, Daddy Yankee. No por Daddy Yankee en sí, sino por el público que él tendría. Yo aspiro a que en algún momento estas cosas estén más a la mano de todos. Ya existe un prejuicio hacia el reggaetón. Se lo considera muy machista, no gusta que la mujer perree, pero dentro de distintas danzas del Caribe y Centroamérica, la salsa entre otras, el hombre siempre es el que marca, la mujer va hacia atrás y el hombre hacia adelante, pero no está cuestionado. Y de pronto el reggaetón es el espacio donde más libertad tiene la mujer para perrear o con el hombre, o con las amigas, o sola en la barra para hacer lo que quiera.

─ ¿Las letras las escribís pensando en un público ideal, el “macho reggaetonero”, “las heterocuriosas”, el “mundo gay”?

Choco: — Lo que yo pretendo es que las cosas tengan varios niveles de lectura. Un chabón reggaetonero re machista puede ofenderse y puede parecerle que soy una bardera, y por ahí otra persona puede hacer otra lectura de lo mismo. Yo veo tiraeras, y aunque sea un tema grabado en un estudio y tenga un video súper oficial, igual me parece que lo que ellos hacen sigue siendo un juego que tiene que ver con ritmos urbanos, como en el hip hop están las riñas. Pero para otras personas existen otras lecturas desde el lado de la sexualidad o de diversas prácticas que nada tienen que ver con las del macho reggaetonero.

Belén: — Instaurar la charla sobre el sexo lésbico es, desde el vamos, una valentía importante.  La idea es que no se tenga miedo ni prejuicio. En el propio ambiente gay, en el que uno pretende desde un ideal que se tenga otra lectura, a veces encontrás lecturas deterministas y decís “qué bueno que nos sacamos un poco las caretas” porque los espacios gays tienen esa visión ideal de “somos todos mente abierta”, pero no siempre ocurre. También aprendimos eso con Chocolate, a sentarnos y decir “bueno, esto es lo que hacemos nosotros”, y a aceptar que también la crítica visibiliza cosas y abre el debate.

─ Cuando arrancaste el proyecto lo pensaste como algo lúdico y político a la vez, ¿crees que es posible separar estos dos aspectos?

Choco: — Todo lo que vaya por el lado de la visibilización siempre van a tener un trasfondo político aunque no tenga la intención de tenerlo. Yo, particularmente, tenía la intención de tenerlo, en el sentido de que siempre tuve la intención de generar un cambio. Ese es el componente político. Hace poco tocamos en la convocatoria masiva del #NiUnaMenos, aunque nos amontonamos un poco por la cantidad de gente, e hicimos lo que pudimos ahí.

 ─ Chocolate Remix es algo que propone una ruptura desde adentro del mismo género. Dentro de los límites de lo que es el reggaetón, introduce el papel femenino como protagonista y hay un desdoblamiento de la mujer como sujeto de deseo y sujeto que desea, y esa lucha desde adentro es fundamental…

Choco: — Con eso tiene que ver mi deseo de visibilizar ciertas prácticas, de visibilizar posiciones que son así en el lesbianismo. Es decir, la gente es muy diversa, pero en el lesbianismo hay muchas cosas que no están definidas, y no hay por qué definirse como activa o pasiva. Yo misma, aunque me construyo como la activa, como el súper chongo, en otros momentos también digo que “me pongo en cuatro”. Se trata de poner estas prácticas al lado de las prácticas hegemónicas. Es una invitación al lesbianismo.

Todo el mundo espera, cuando uno nace, que sea heterosexual. En algún punto, la visibilización pasa por ahí. Hay opciones, hay otros tipos de sexualidad diferentes a la que se indica que debe ser la normativa, que se impone como la regla. Incluso la crítica destructiva permite cristalizar ciertos paradigmas, ciertos discursos y contradicciones, y está bueno descubrir eso también, ver cuáles son los argumentos, qué piensa la otra gente.

Belén: — Justamente es lo que vos decís, es sujeto y no objeto. Que la mujer aparezca en sus múltiples roles, siempre y cuando haya un consenso y la mujer así lo desee y así lo quiera, es la verdadera apuesta. Yo disfruto bailar reggaetón más allá de que muchas letras no me representan. La idea de Chocolate era apropiarse de eso y crear algo nuevo pero desde una clave lésbica.

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Foto de Regina Phalange Gerine (FB)

─ ¿Cómo salirse de cierto papel “machista” del reggaetón  sin volver a caer en los estereotipos?

Choco: — Adentro del mismo colectivo feminista se nos cuestiona y se nos dice que venimos a hacer lo mismo, que se presenta a la mujer como un objeto, pero la pregunta es qué te hace pensar que una chica que decide bailar así es un objeto sin decisiones ni deseos propios…

Belén: — Es un trabajo sutil pero contundente. Ves el video de “Lo que las mujeres quieren” y nosotras, las bailarinas, estamos disfrutando la canción. Si bien Choco encarna el macho reggaetonero, las bailarinas tienen un gran protagonismo y esto viene a romper el estereotipo de las mujeres siempre atrás bailando. Mantiene las reglas del juego, pero lo satiriza.

El poder se construye en una red tan compleja y hay tantas aristas por analizar que es difícil no caer en determinismos y decir “eso es o no es machista”. La idea es instaurar el debate. Más allá de que se esté a favor o en contra, que se hable del tema.

─ En cierto modo se ha naturalizado y aceptado más rápido el homosexualismo masculino que el femenino, que sigue pensándose e incluso produciéndose, en muchos casos, para el placer del hombre.

Choco: — Lo importante es entender que nunca va a ser lo mismo en el mundo como lo conocemos hoy.

Si yo soy una mujer y soy lesbiana, yo no me convierto en hombre con privilegios de hombre por estar cantando reggaetón.

Más allá de que es una sátira, hay que entender que yo no me convierto en Daddy Yankee, yo sigo siendo una piba de acá a la que le pasan las mismas cosas que le pasan a todas las pibas. Desde el vamos no es lo mismo, porque lo hace una mujer, y una mujer lesbiana, y entonces ya plantea una cuestión distinta. No existe un “al revés”, yo no tengo los privilegios que tiene un chabón. Soy mujer primero, y soy lesbiana segundo.

─ ¿Cuál sería tu visión ideal en este aspecto?

Choco: — Cuando esté tan naturalizado que ya no exista esta segmentación de tener que decir reggaetón “lésbico”. Eso es también chicanear un poco, pero en todos los aspectos me gustaría que se dejara de segmentar la sexualidad. Después nos segmentaremos por otras cosas, seguramente, pero hoy seguimos separándonos en guetos por nuestra sexualidad, y esa es nuestra lucha presente.

Video del debut de Chocolate Remix en Fiesta Jolie

21 de agosto de 2013.

Dónde escuchar más de Chocolate Remix:

Soundcloud:  https://soundcloud.com/chocolateremix

YT: https://www.youtube.com/channel/UCL16YJ71jQCI0_hpN_39cwg

TW: @ChocolateRemix

Próximas fechas:

Kilombo Queer: sábado 22 de agosto, Espacio Tole Tole (Pasteur 683), 23 hs.

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1 Comentario

XXIV Marcha LGBTIQ: más orgullosa que nunca 9 noviembre, 2015 - 10:38

[…] Entrevista a Chocolate Remix […]

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