El Estado argentino, cada vez más lejos de ser laico

por Alejandra M. Zani

“En las escuelas públicas debe haber enseñanza de la religión”, expresó hace unos meses el actual Ministro de Educación, Esteban Bullrich, ahora candidato a senador para la provincia de Buenos Aires por el gobierno de Cambiemos. En 2016, la Ley de Presupuesto destinó 134 millones de pesos al financiamiento de la Iglesia Católica, mientras que recortó el presupuesto de la educación y la salud públicas, las becas de investigación en CONICET y el Programa de Educación Sexual Integral, entre otros ajustes. Lee más sobre la Reforma pendiente por un Estado Laico en Argentina en la siguiente nota.  (Foto: Gustavo Yuste)


Desde que Mauricio Macri asumió la presidencia, las políticas de acercamiento a la Iglesia Católica comenzaron a estrecharse. Similar a lo que ocurría en la década de los ’90 con el menemismo – época en la que la jerarquía de la iglesia asumió posiciones gubernamentales – la Iglesia Católica recibe actualmente, por parte del Estado, $134 millones para su financiamiento, de acuerdo con el Presupuesto aprobado por el Congreso.

Mientras otras leyes siguen siendo deudas pendientes de la democracia y de un Estado presuntamente laico, como la Ley del Aborto legal, seguro y gratuito, el Estado argentino sigue haciéndose cargo del salario de arzobispos y obispos, que corresponde al 80% del salario de un juez nacional de primera instancia, según la Ley 21.950.

En 2016, el gobierno de Cambiemos fijó en la Ley de Presupuesto la suma de $51.946 millones para la UBA, a lo que se sumaron los recortes en las becas y en presupuesto para infraestructura. La situación no mejoró este año, teniendo en cuenta el incremento de la inflación y del aumento en los costos de servicios públicos que las instituciones deben pagar.

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Mientras se desfinancia la educación pública en un contexto de cada vez mayor privatización, un extenso estudio publicado en Le Monde Diplomatique expresó que “actualmente podemos presenciar cuadros católicos en las carteras educativas en la Ciudad de Buenos Aires como a nivel nacional”. “Personas provenientes de la Vicaría en Educación del Episcopado porteño, de grupos políticos y pedagógicos formados en la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA), políticos y especialistas provenientes del entorno del católico notable Santiago de Estrada circulan por ambos Ministerios y toman decisiones de política educativa”, agrega la publicación.


macri bullrich

Foto: Agencia DyN


A su vez, la semana pasada se anunció que el actual Ministro de Educación, Esteban Bullrich, será candidato a senador para la provincia de Buenos Aires en las listas de Cambiemos. En abril de este mismo año, Bullrich aseguró que “en las escuelas públicas debe haber enseñanza de la religión” mientras presenciaba la inauguración de un colegio en Esquina, ciudad ubicada a 320 km de la capital la provincia de Corrientes.

Es tiempo de repensar el vacío legal que aún existe con respecto a la diversidad de tradición y culto que existe en nuestro país, y hacer que el Estado argentino sea laico también materialmente, y no sólo formalmente.

Mientras algunos proyectos de leyes fundamentales para la educación se desmantelan, como es el caso de Ley de Educación Sexual Integral que vio ajustado su Programa de Educación Sexual Integral  con el “cese de operaciones” de muchos de sus trabajadores, y mientras otras leyes siguen siendo deudas pendientes de la democracia y de un Estado presuntamente laico, como la Ley del Aborto legal, seguro y gratuito, el Estado argentino sigue haciéndose cargo del salario de arzobispos y obispos, que corresponde al 80% del salario de un juez nacional de primera instancia, según la Ley 21.950.

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Teniendo esto en mente, es necesario rever las prioridades del presupuesto nacional del actual gobierno que no cesa de recortar la educación y la salud pública, así como los Programas de Educación Sexual y las becas de investigación en CONICET. Es tiempo de repensar el vacío legal que aún existe con respecto a la diversidad de tradición y culto que existe en nuestro país, y hacer que el Estado argentino sea laico también materialmente, y no sólo formalmente. La Reforma laica es todavía una reforma pendiente para el Estado argentino.


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