El resultado de las PASO: comenzó la campaña de cara a octubre

por Carolina García

En el día de ayer se celebraron, en todo el país, las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias que, como explicábamos el viernes pasado, arrojarían a los candidatos que podrán presentarse en octubre. Las elecciones funcionaron como internas para muchos frentes políticos, mientras que para otros el objetivo era alcanzar el piso de 1,5% mínimo de votos para poder aspirar a ocupar el sillón de la Rosada. No sólo fueron las PASO presidenciales sino que también cada distrito electoral presentó pre-candidatos para ocupar cargos locales, por lo tanto las boletas variaban de una localidad a otra, tanto en contenido como en centímetros. A continuación les acercamos un análisis con los números del escrutinio provisorio avanzado, tarea que muchos analistas políticos se apresuraron a realizar “en el aire”, como estamos acostumbrados. Para estos últimos también tenemos críticas que hacer.

UN SISTEMA QUE YA NO RESISTE: BOLETAS QUE A DURAS PENAS ENTRAN EN EL SOBRE

Como destacaron muchos líderes políticos, es pertinente plantear que el sistema de las listas sábana ya no resiste. Los porteños hace poco pudimos probar la boleta electrónica, una experiencia que dejó planteadas muchas críticas, como por ejemplo, la que hicimos en La Primera Piedra con respecto a la ausencia del cuarto oscuro, instancia que consideramos irreemplazable. Pero como realizamos la crítica, también podemos decir que al volver al sistema de boletas impresas, cualquier persona nota que la agilidad que propone el sistema de la boleta electrónica es importante y clave para que las elecciones sean prolijas y rápidas. Una de las consecuencias, la más visible, fue la lentitud del proceso de recuento de votos. Desde que cerraron los comicios a las seis de la tarde ayer, pasaron más de cuatro horas sin que se obtuvieran resultados parciales. Las provincias, que en este momento cuentan con menor porcentaje de votos escrutados como es posible observar en http://www.resultados.gob.ar/, son las que tenían las boletas más largas, por ejemplo, Catamarca y la Provincia de Buenos Aires: esto es un síntoma de la desprolijidad y complejidad que propone votar de este modo. En la Ciudad de Buenos Aires, salvando las diferencias que lógicamente propone una elección mucho más extensiva y compleja como fue la de ayer, el mismo domingo de la elección local teníamos, a las tres horas, el recuento de casi el 100% de los votos. Como decíamos al comienzo, es necesario debatir el sistema con responsabilidad y planteando la mayor cantidad de alternativas posibles. La BUE es sólo una de ellas.

MUCHAS CHARLAS, POCOS NÚMEROS

Arriba destacábamos la lentitud del recuento de votos. Sabemos que el tiempo de la televisión se vende y hay que ocuparlo con lo que sea (según esta misma lógica) para poder captar la atención de los televidentes y para conseguir los mejores sponsors. Sí, es de público conocimiento, pero ahora cabe preguntarse: ¿dónde queda la responsabilidad de lo que se dice y se especula? ¿Hasta dónde es válido confundir a la audiencia con análisis sobre el aire que sólo embarran más la cancha minutos pasadas las seis de la tarde?

ANÁLISIS DE LOS NÚMEROS DE CARA A OCTUBRE

De las quince fórmulas presidenciales que se presentaron en las PASO sólo seis se podrán presentar en octubre. Ellos son Scioli-Zannini con 7.138.562 votos Macri-Michetti, por el Frente Cambiemos con 4.660.975 votos, Massa-Sáenz por UNA con 2.562.334, Stolbizer-Olaviaga por Progresistas, obtuvieron 657.978 votos, Saá-Negre de Alonso por Compromiso Federal con 391.781 votos, Del Caño-Bregman por el Frente de izquierda y de los trabajadores, con 304.540 votos.

El Frente para la Victoria obtuvo el 38.41% de los votos, que lo deja  un poco más de 8 puntos de la fuerza que lo escolta, Cambiemos, que sumando a sus tres candidatos (Macri, Sanz, Carrió) llega al 30.07% de los votos. Detrás de Cambiemos, UNA quien sumó el 20,63% de los votos entre sus dos listas encabezadas por Massa por un lado y de la Sota por otro. Estos son los tres actores principales entre los que se disputará la elección de octubre, ya que más allá de que hayan llegado seis candidatos es dificil que los otros tres reviertan el bajo porcentaje que han sacado aunque es válido analizar también que por ejemplo, para Del Caño-Bregman ha sido una excelente elección.

Mucho se ha dicho en tan pocas horas que han pasado desde que cerraron los comicios. La realidad indica que no se puede confiar en encuestas, ni en sondeos de boca de urna. En nuestro país gana en primera vuelta el candidato que consiga más del 45% de los votos, o más de 40% con un margen de 10 puntos entre el primero y el segundo. Si ninguno logra cumplir con esos requisitos, se va a una segunda vuelta. Todo está por verse, ningún candidato puede quedarse tranquilo “haciendo la plancha” ya que cada uno obtuvo su piso: habrá que ver cuál es el techo y cómo cambiarán los discursos para captar los votos que les sean convenientes.

Es pertinente analizar  en profundidad, ya con los números en la mano, qué significa el voto de la población: la continuidad, el cambio, qué tipo de cambio. Los resultados en provincia también son muy interesantes. Aunque como candidata, Vidal, fue quien más votos obtuvo, es muy difícil imaginar que los dos precandidatos del FPV no sumen los votos al ganador entre ambos en octubre, de manera que Cambiemos quedaría en segundo lugar. Como decíamos, mucho se puede decir, pensar y conjeturar. Lo importante es saber escuchar al pueblo, entender qué pide, cuáles son las necesidades y preocupaciones. ¿Qué mejor momento que ahora, cuando las elecciones funcionan como un gran sondeo? Como analistas sociales debemos hacernos cargo de esta necesidad de comprender y tomarnos el trabajo de analizar en serio, dejando de lado la charlatanería, el periodismo vacío y los simplismos absurdos. Queda planteado el desafío.

 

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