Entrevista a Franny Glass: “Me propuse escapar un poco de las estructuras más convencionales de la canción pop”

por Laura Gómez

Franny Glass es el nombre de uno de los personajes del libro Franny y Zooey de J. D. Salinger, pero también es el nombre del proyecto solista de Gonzalo Deniz, músico uruguayo que acaba de cruzar el charco para presentar su nuevo disco en Argentina: Desastres NaturalesLa Primera Piedra charló con él para adelantar sus dos presentaciones: hoy a las 21 hs. en La Tangente (Honduras 5317) y el sábado a la misma hora en Estación Provincial (Calles 17 y 71, La Plata) en una fecha compartida con Diego Martez.


Desastres naturales: armonías musicales

— El disco que estás presentando se llama Desastres Naturales. En principio era el título de una canción que finalmente quedó afuera de la lista. ¿Por qué la descartaste?

— En este disco yo me había planteado trabajar dos cosas: por un lado, que las canciones fuesen ejecutadas por una banda; por otro, incorporar elementos de la música electrónica en la propuesta. En ese pasaje desde la primera versión con guitarra pelada al formato banda, hubo algunas cosas que funcionaron y otras que no. “Desastres naturales” fue una canción que no sobrevivió a ese proceso. La letra no refería a los desastres naturales que conocemos, sino a la condición del ser humano, a su capacidad para crear cosas complejas y maravillosas, y luego arruinarlas.

— Y decidiste reciclar ese título para el disco. ¿Por qué?

— Bueno, cuando empezamos a buscar posibles títulos para el disco y a hablar de la parte visual, notamos que algo de ese concepto se extendía a otras canciones. Entonces, a pesar de que la canción quedó afuera, también era representativo de la otra parte del repertorio que sí figura en el disco.

Pensando en ese concepto, ¿cómo formaste la banda?

— Son cuatro músicos. Dos de ellos venían colaborando conmigo hace años: uno es Guillermo Berta que produjo tres de mis discos (incluido este); el otro es Matías Gonzalez, un guitarrista que suele acompañarme en vivo cuando nos presentamos en formato dúo. Después ingresó Lucía Romero —tecladista, trompetista y cantante—, a quien no conocía personalmente, pero quería que fuese alguien que dominara varios instrumentos para que todo pudiera estar al servicio de la canción. Y también entró Javier Vaz Martins, que fue bajista de Astroboy y ahora tiene un proyecto de música electrónica; me pareció que ese podía ser un camino interesante para las canciones nuevas.

Cuando uno es cantautor hay que tener cuidado con eso, porque puede ser un paso obvio: hacer la misma canción de siempre agregándole una capa de ruiditos para que suene más contemporánea. Yo no quería que pasara eso; quería que estos elementos formaran parte del proceso inicial, que tuvieran un propósito.

¿Por qué creés que apareció esa necesidad de ir hacia estos nuevos sonidos?

— Bueno, nunca trato de hacer ejercicios de estilo sino más bien citar cosas que me interesan de otros géneros. Cuando uno es cantautor hay que tener cuidado con eso, porque puede ser un paso obvio: hacer la misma canción de siempre agregándole una capa de ruiditos para que suene más contemporánea. Yo no quería que pasara eso; quería que estos elementos formaran parte del proceso inicial, que tuvieran un propósito. Y cuando empecé a trabajar con Javier, entendí que podía haber una convivencia de esos dos mundos en mis canciones.

— Tardaron sólo tres fines de semana en grabar este disco. ¿Cómo fue ese proceso acelerado?

— Empecé a componer las canciones en 2015. Inicialmente me propuse escapar un poco de las estructuras más convencionales de la canción pop, es decir, quería hacer un disco pop pero desordenando las partes. En el camino fueron apareciendo canciones más tradicionales que tampoco quise dejar afuera, así que tuve que ir buscando un equilibrio. Queríamos que el disco saliera en 2017, así que cuando nos quisimos acordar ya teníamos la fecha encima y tuvimos que ponernos manos a la obra. Por eso hicimos un cronograma muy ajustado. Era un riesgo pero estuvo bueno; yo creo que le hizo bien al disco.

— En Desastres naturales hay dos invitados. ¿Cómo los convocaste y qué le aportaron a las canciones?

— En el caso de Wagner Moura, él escuchó un corte de difusión que habíamos publicado antes de terminar de grabar el disco y nos dijo que le interesaba participar. Yo a él no lo conozco personalmente, pero tenemos un amigo en común —Carlos Tarán— que le regaló un disco de Franny Glass cuando estaba preparando su personaje de Pablo Escobar para la serie Narcos; este amigo le dijo que la mejor manera de aprender un idioma era escuchando música en ese idioma. Así fue como nos contactó Wagner y decidimos que interpretara “Tanta mala suerte”.

— ¿Y en el caso de Josefina Mac Loughlin de Nubes en mi casa?

— La presencia de Wagner hizo que quisiera tener otro invitado en el disco. Esta vez pensé en una voz femenina para lograr cierto equilibrio con la voz grave de Wagner, así que le propuse la canción “Con ese amor”. Casi que esto de los invitados se dio por accidente. No suelo tener invitados en mis discos porque me parece que a veces queda un poco forzado, de hecho esta fue la primera vez. Creo que tiene que estar justificado, pero en este caso terminaron dándole un carácter muy específico al disco; si no estuviesen ellos sería muy diferente.

— ¿Cómo encarás el proceso creativo? ¿Cuándo te das cuenta de que una canción está terminada y no hay nada más por hacer?

— Si bien mi forma de componer es muy cerebral, el dar por finalizada una canción casi siempre se da de manera muy intuitiva. Durante el proceso tengo varios recursos o atajos que sé que pueden llevarme a los lugares que me interesan. A veces me pongo obstáculos o desafíos a mí mismo para buscar otros caminos, pero cuando una canción está terminada simplemente sentís que ahí está todo lo querías decir.


Presentaciones:

Viernes 6 de abril en La Tangente (Honduras 5317 – CABA) a las 21 hs.
Sábado 7 de abril en Estación Provincial (Calle 17 y 71 – La Plata) a las 21 hs.

Escuchá Desastres Naturales en Spotify

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