¿Por qué no hay una Marcha del Orgullo Heterosexual?

por Redacción La Primera Piedra

El próximo sábado 18 de noviembre tendrá lugar la edición número XXVI de la Marcha del Orgullo en LGBTIQ con el colorido que la caracteriza y también con los reclamos políticos en primer lugar. A pesar del espacio ganado a través de largas luchas, desde distintos sectores se sigue minimizando y ridiculizando su reclamo. A continuación te explicamos la importancia del movimiento LGBTIQ, el por qué no hay una Marcha del Orgullo Heterosexual y otras preguntas que deberías replantearte. (Foto de portada: China Díaz)



La primera Marcha del Orgullo en Argentina tuvo lugar hace 25 años, en 1992, cuando cerca de 250 personas caminaron por el centro de la Ciudad de Buenos Aires con caretas por miedo a perder sus empleos. Ahora, en pleno año 2017, el escenario es distinto, pero algunos lugares comunes se siguen reproduciendo a la hora del debate. Entre ellos, siempre aparece la típica pregunta que se repite año a año: ¿por qué no hay una Marcha del Orgullo Heterosexual?

Para responder esa pregunta que puede venir cargada de inocencia -en el mejor de los casos- ignorancia o cinismo, parece necesario recordar algunos motivos por los cuales, es necesario seguir realizando la Marcha del Orgullo LGBTIQ en materia de derechos políticos, sociales y económicos. ¿Alguien perdió una oportunidad laboral por ser heterosexual? ¿Conocés casos de gente con miedo a salir a la calle por ser heterosexual? Eso que parece un absurdo, es moneda corriente dentro del colectivo LGBTIQ.

(Leer nota relacionada: ¿Qué significa cada letra en la sigla LGBTIQ?)

Muchos de los derechos históricos que la comunidad reclama desde hace años todavía no se hacen efectivos: inclusión y cupo laboral trans en todo el país; Ley de Emergencia Nacional contra víctimas de violencia de género; Aborto legal, público y gratuito.

En esa dirección cabe destacar que hoy en día muchos de los derechos históricos que la comunidad reclama desde hace años todavía no se hacen efectivos: inclusión y cupo laboral trans en todo el país; Ley de Emergencia Nacional contra víctimas de violencia de género; Aborto legal, público y gratuito, por citar algunos de los más populares. Como se puede ver a simple vista, los reclamos muchas veces exceden al propio colectivo en la conquista de nuevos derechos, dejando atrás lógicas separatistas que poco aportan al debate.

Otro motivo por el que no hay una Marcha del Orgullo Heterosexual es que ninguna persona o pareja sufre el peso de las instituciones religiosas sobre sus espaldas por el simple hecho de su condición sexual. Esto se da en un angustioso contexto de un Estado completamente ausente en muchos de los casos, el cual además no logra separarse de la Iglesia económica y políticamente, amplificando el racismo, el sexismo y la xenofobia de base que lo constituyen.


marcha del orgullo heterosexual 2

Foto: China Díaz


Si todavía te preguntás por qué no hay una Marcha del Orgullo Heterosexual, podés pensar en la amplificación que tienen dichos discriminatorios contra la comunidad LGBTIQ en los grandes medios de comunicación, lo difícil que es para alguien de ese colectivo ocupar un lugar de peso en los grandes medios o la escasez de dirigentes políticos que sean parte de esta comunidad sexual.

¿Por qué los heterosexuales saldrían a reclamar lo que ya tienen? ¿Qué lugar de visibilización necesitarían si todas las producciones culturales y publicidades apuntan hacia ellos?

La Marcha del Orgullo LGBTIQ nace a partir de eso: visibilizar lo que muchos querían esconder debajo de la alfombra al mismo tiempo que se reclama igualdad de derechos y oportunidades. ¿Por qué los heterosexuales saldrían a reclamar lo que ya tienen? ¿Qué lugar de visibilización necesitarían si todas las producciones culturales y publicidades apuntan hacia ellos?

Con esto último no significa que las personas heterosexuales no puedan sumarse a la Marcha del Orgullo LGBTIQ o acompañar los reclamos políticos del movimiento, pero sí es necesario hacerlo después de reconocer los privilegios con los que cuentan simplemente por su condición sexual. Esos privilegios nacen, en gran parte, por la discriminación que gays, lesbianas, trans, transgéneros, travestis, intersexuales, bisexuales y queers sufrieron históricamente.

En definitiva, si todavía te preguntás por qué no hay una Marcha del Orgullo Heterosexual y “ellos sí pueden hacer una”, te invitamos a que te acerques a la XXVI Marcha del Orgullo LGBTIQ que va a tener lugar este sábado 18 de noviembre y conozcas las historias de muchos integrantes del colectivo de primera mano. De esa forma, también vas a enterarte todas las desigualdades que existen y quizás no conocías. Acercate sin miedo, pero también sin prejuicios: nunca es tarde para cuestionar tus privilegios y sumarte a luchas que pensabas ajenas.

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