Cultura Unida: el conflicto por las clausuras y la Ley de Centros Culturales

por Giuliana Sordo

Este año obtuvo reconocimiento público la problemática de la clausura de una gran cantidad de espacios culturales en la Ciudad de Buenos Aires. Si bien el conflicto se viene dando hace varios años, durante el 2014 fue claramente notorio el accionar del Gobierno local frente a las diversas manifestaciones culturales que en ellos se dan. En paralelo, los movimientos de defensa de la cultura trabajaron constantemente en la redacción de una ley que permita el amparo legal de los mismos, deseando el cese de las constantes clausuras. Mariano Viceconte, uno de los fundadores del espacio cultural El Quetzal, participante activo del Movimiento de Espacios Culturales y Artísticos (MECA), y parte responsable de la redacción de la Ley de Centros Culturales que se trató hace unas semanas en la Legislatura y obtuvo un amplio respaldo por unanimidad de votos, profundiza los detalles del tema en debate en la siguiente nota.

¿A qué se debe el conflicto de las clausuras en los centros culturales? ¿Cuándo detectaron los primeros problemas a la hora de llevar adelante un espacio cultural?

El problema de las clausuras de los centros culturales se remonta a la tragedia de Cromañón, después de ésta y dada la urgencia que se corría en esos tiempos se derogaron muchas leyes y se modificaron otras tantas relacionadas a las actividades de concurrencia de público. En ese contexto en la Ciudad de Buenos Aires no se podía habilitar casi nada. Con el pasar de los años surgieron nuevas habilitaciones, la Asociación Argentina del Teatro Independiente (ARTEI) consiguió la Ley de Teatro Independiente que luego de varias modificaciones fue una herramienta muy buena para que muchos de ellos puedan habilitarse y puedan dar rienda suelta a la cada vez mayor oferta de teatros underground que fueron surgiendo. Lo cierto es que un nuevo modelo de gestión cultural se fue desarrollando en la ciudad que nunca fue legislado, este modelo principalmente lo que hace es mezclar todos los lenguajes artísticos y desarrollarlos en un mismo lugar. Estos emprendimientos son en su mayoría de naturaleza colaborativa entre grupos de gestores, artistas y productores. En los últimos años, esta forma de llevar adelante la gestión de un espacio cultural creció en forma exponencial, lo que generó muchos lugares que funcionaban con habilitaciones que no regulaban en su totalidad la actividad que estaban haciendo, por lo que también cada vez más veíamos clausuras por parte de la Agencia Gubernamental de Control (AGC) sucederse una tras otra. La propuesta de la nueva ley de Habilitaciones de Centros Culturales es una solución de fondo a este problema, es el reconocimiento de este modelo de gestión cultural y una gran herramienta de trabajo para cuidar y promocionar este tipo de emprendimientos.

La propuesta de la nueva ley de Habilitaciones de Centros Culturales es una solución de fondo a este problema, es el reconocimiento de este modelo de gestión cultural y una gran herramienta de trabajo para cuidar y promocionar este tipo de emprendimientos.

— ¿Cuál es el papel del Movimiento de Espacios Culturales y Artísticos (MECA)?

— MECA es un movimiento que aglutina a distintos centros culturales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En un principio surge como un lugar de debate y útil para enfrentar el día a día de un tipo de gestión demasiado novedoso y dinámico. Dentro de esta problemática surge el problema de las continuas clausuras y la sensación general de no poder trabajar con tranquilidad. Es por esto que hace alrededor de cuatro años, desde MECA nos embarcamos en la redacción y propuesta de una ley de centros culturales que funcione por y para los espacios.

— ¿Qué actividades realizan en El Quetzal Casa Cultural? ¿Qué papel cumplen en el conflicto por la clausura de los distintos espacios?

— El Quetzal Casa Cultural es un lugar como tantos otros que en los últimos años surgió en la ciudad: un espacio multidisciplinario donde se combinan el muralismo, galerías de esculturas y arte combinada con un salón de música y teatro. El eje principal del espacio es siempre intentar arraigar la cultura latinoamericana, ofreciendo el mismo a distintos artistas del barrio y de la región para que puedan exponer sus obras, y los platos de la cocina respetan los mismos lineamientos. Dentro del conflicto, el Quetzal se une a MECA hace aproximadamente tres años y fue una parte activa del movimiento desde entonces.

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— Dentro de MECA, ¿cuál es tu rol?

— Formo parte de la comisión que tiene a cargo la propuesta de la nueva ley de centros culturales. Esto es participar en: la redacción de la misma; la posterior presentación como consulta popular; la junta de firmas –llevan 30 mil recolectadas-; la presentación junto con el interbloque Frente Para la Victoria con sus modificaciones (previa manifestación de La Cultura No se Clausura); el seguimiento dentro de la Legislatura y la búsqueda del consenso general; y la organización del movimiento Cultura Unida y sus manifestaciones artísticas.

La ley de Centros Culturales es una herramienta de trabajo para los actuales y futuros gestores culturales de la ciudad para desarrollar este tipo de emprendimientos y dar rienda suelta a la incipiente creación de nuevos escenarios en todos los barrios de la ciudad. Es un instrumento clave para la descentralización de la cultura.

— En concreto, ¿de qué trata la Ley de Centros Culturales?

— La ley de Centros Culturales es una ley de habilitaciones que reconoce este nuevo modelo de gestión cultural tal como es y permite que con seguridad este tipo de proyectos se pueda realizar con todas las de la ley. Es una herramienta de trabajo para los actuales y futuros gestores culturales de la ciudad para desarrollar este tipo de emprendimientos y dar rienda suelta a la incipiente creación de nuevos escenarios en todos los barrios de la ciudad. Es un instrumento clave para la descentralización de la cultura ya que permite esta actividad en todos los barrios porteños.

— ¿Cómo hicieron para dar a conocer en la sociedad esta problemática? ¿Cuál fue la recepción de la gente?

— A principios de este año, como en muchos otros, se sucedieron una cantidad de clausuras que por su cantidad y arbitrariedad nos pusieron rápidamente en alerta para, de una forma organizada, responder a esta embestida. Con mucha organización entre nosotros, primero para poder levantar las clausuras (en esto colaboró muchísimo Abogados Culturales), y en segunda instancia para dar visibilidad a este problema que sufrimos todos los años -aunque éste con un poco más de intensidad que los anteriores. En agosto realizamos una gran movilización que agrupó a más de cuatro mil personas en la puerta de la Jefatura de Gobierno e hicimos una clausura simbólica de la misma, en la faja se podía leer Clausurado por Obstruir el Libre Acceso a la Cultura. Luego de esto, junto al interbloque FPV conseguimos que sus 17 legisladores propongan y firmen nuestra propuesta de ley con algunas modificaciones. Buscamos el consenso entre las distintas fuerzas que componen la Legislatura haciéndole entender a todo el arco opositor de nuestra necesidad y cómo ésta solución sería de fondo y no una norma parche para tapar el problema. A fin de año, se realizó una gran manifestación en la puerta de la Legislatura para pedir que la ley fuese tratada, junto con Cultura Unida, un frente que agrupa a MECA, ARTEI, Espacios Escénicos Autónomos (ESCENA), la agrupación política Seamos Libres, Abogados Culturales, el movimiento La Cultura No se Clausura, el Frente de Artistas Ambulantes Organizados y Potencia Unida. Esto llegó a oídos del actual Jefe de Gobierno que a último momento dio el brazo a torcer con algunas cuestiones que no tenían acuerdo de nuestro lado, lo que hizo que en la última sesión del año y por unanimidad de votos (cosa que muy raramente sucede en la Legislatura) se haya aprobado una parte muy importante de la ley, quedando otra parte para terminar de aprobarse en el 2015, ya que por ser de doble lectura conlleva una audiencia pública, no vinculante, y una posterior votación.

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— ¿Para qué serviría la Ley de Centros Culturales?

Serviría para dar una solución al problema generalizado de clausuras de espacios artísticos en la Ciudad de Buenos Aires. Es una gran herramienta para la promoción de estos espacios y un incentivo para el crecimiento de algo que brota de las entrañas de la ciudad. Por supuesto que sólo una norma no hace milagros, esto debe sumarse a la voluntad política, al reconocimiento de este tipo de emprendimientos como genuinos y necesarios para el crecimiento y la descentralización de la oferta cultural de la ciudad. También al reconocimiento por parte del Gobierno de que éste es el verdadero semillero de artistas y producciones culturales de la ciudad y que es necesario fomentarlo e incentivarlo.

— ¿Cuáles son los próximos pasos para la aprobación de la Ley y en las diversas manifestaciones culturales?

— Falta una audiencia pública y que se vote la parte de la ley que tiene doble lectura para terminar con este proceso de la ley de habilitaciones. Esta conquista nos dará un reconocimiento que generará un nuevo piso de derechos para nuestros espacios y proyectos. Una vez conseguido esto se avanzará en una propuesta de ley de fomento para este tipo espacios haciendo un fuerte hincapié en los espacios culturales que tienen un rol social muy marcado en los barrios y que muchas veces se les hace casi imposible cumplir con requerimientos, ya que trabajan en zonas de una gran vulnerabilidad ofreciendo actividades gratuitas a la comunidad.

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