El Estado asesinó a Rafael Nahuel y Patricia Bullrich sigue siendo ministra

por Giuliana Sordo

Hoy se cumplen dos meses del asesinato de Rafael Nahuel por Prefectura tras la represión en la comunidad mapuche, Lof Lafken Winkul Mapu, Río Negro. Esta muerte fue avalada por funcionarios del gobierno nacional y por la ministra Patricia Bullrich que sigue en su cargo a pesar de cargar con la segunda muerte en el contexto de una protesta social, luego de Santiago Maldonado. ¿Hasta cuándo el Estado va a seguir matando? (Foto de portada: Colectiva Fotografía a Pedal/El Furgón)



Rafael Nahuel, el joven obrero y mapuche de 22 años, fue asesinado por la espalda con balas de plomo de los efectivos del grupo especial Albatros de Prefectura Nacional, aquel 25 de noviembre de 2017, en el contexto de una brutal represión en la Lof Lafken Winkul Mapu, Villa Mascardi, en la provincia de Río Negro. Este accionar que resultó en una nueva muerte con la que carga el Estado no es más que otra consecuencia de los amedrentamientos y hostigamientos cotidianos de las fuerzas represivas a las comunidades mapuches de la zona, al igual que sucedió en la comunidad mapuche Pu Lof en Cushamen que terminó con la desaparición y muerte de Santiago Maldonado.

Ese día, el 25 de noviembre, Rafael Nahuel se encontraba con otros integrantes de la comunidad mapuche refugiado en una montaña en las inmediaciones del Lago Mascardi, cuando miembros de Prefectura comenzaron a perseguirlos. “Salieron a cazarnos. Nosotros nos defendimos con piedras y palos, nada más. Y ellos nos tiraban con municiones de plomo, sin medir consecuencias”, relató uno de los miembros de la comunidad a Revista Cítrica.


Foto: Colectiva Fotografía a Pedal/ El Furgón


Rafael Nahuel y el encubrimiento oficial

En noviembre, ni bien se conoció el nombre de una nueva muerte con la que carga el Estado y esta gestión, tanto Patricia Bullrich, ministra de Seguridad, y Germán Garavano, ministro de Justicia y Derechos Humanos, presentaron un informe que ocultaba y falsificaba lo ocurrido en la represión en Villa Mascardi y que terminó en la muerte de Rafael Nahuel. Ese informe era el comunicado de una de las fuerzas federales que actuaron en el operativo represivo y la acusada de matar por la espalda: Prefectura. Allí dijeron que la comunidad mapuche tenía armas de fuego y había disparado contra los integrantes del grupo Albatros y que estos solo “se habían defendido” disparando hacia los árboles.

De la misma forma que habían hecho cuando no tuvieron más opción que dar la cara por la desaparición forzada de Santiago Maldonado, los primeros comentarios de los funcionarios del gobierno nacional intentaron desmentir las versiones de la propia comunidad y de los organismos que los acusaban por el accionar represivo y asesino de sus fuerzas de seguridad. Como en esta ocasión no pudieron negar la presencia de Rafael Nahuel en la comunidad, hablaron de enfrentamiento, de mapuches violentos y de legítima defensa de sus fuerzas.

“El juez necesitará elementos probatorios, nosotros no (…) nosotros no tenemos que probar lo que hacen las fuerzas de seguridad”, afirmó Patricia Bullrich en ese contexto y agregó que lo que sostiene Prefectura “tiene fuerza de verdad” y no necesitan más pruebas, diagramando argumentos más que peligrosos para quienes sufren el accionar represivo del Estado.

(Leer nota: El gobierno de Mauricio Macri mata cada 23 horas)

En la misma línea se pronunciaron tanto la vicepresidente de la Nación y el presidente.  “El beneficio de la duda siempre lo tiene que tener la fuerza de seguridad. (…) Todos los que son violentos tienen que darse cuenta que o aceptan que esta es una sociedad pacífica que tiene instituciones o reglas de juego para convivir o están fuera de la sociedad”, aseguró Michetti, además de señalar que el asesinato de Prefectura sucedió como respuesta a “un ataque con lanzas, piedras y tal vez armas de fuego”. “Hay que volver a la época en la que dar la voz de alto significaba que había que entregarse”, reclamó Macri en sintonía y defendiendo así el desempeño y los comentarios de la ministra de Seguridad.

Las pericias posteriores demostraron que Patricia Bullrich mentía y, por lo tanto, también lo hacían las fuerzas de seguridad que no necesitaban presentar ninguna prueba. Las únicas vainas que se encontraron en el lugar correspondían a las armas que portaba Prefectura y de allí salió la bala que mató a Rafael Nahuel.

Las pericias posteriores demostraron que Patricia Bullrich mentía y, por lo tanto, también lo hacían las fuerzas de seguridad que no necesitaban presentar ninguna prueba. Las únicas vainas que se encontraron en el lugar correspondían a las armas que portaba Prefectura y de allí salió la bala que mató a Rafael Nahuel. Tampoco se encontró ningún rastro que demostrara que había existido algún tipo de enfrentamiento como quisieron instalar en esta ocasión y en tantas otras anteriores.


Foto: Fran Rodriguez


El aval oficial y la represión

Patricia Bullrich mintió, una vez más, para encubrir el accionar represivo de las fuerzas que tiene a su cargo. Sin embargo, lejos de correr riesgo de perder su puesto, los funcionarios del oficialismo salieron a respaldarla y a reivindicar el accionar represivo del aparato de fuerza estatal. Al no esperar pruebas, no investigar el accionar de los uniformados y darles el único beneficio de la duda, a pesar de que se demuestre que son el gobierno que más mata desde el retorno a la democracia, no solo defienden el accionar brutal de las fuerzas represivas sino que están de acuerdo.

Al no esperar pruebas, no investigar el accionar de los uniformados y darles el único beneficio de la duda, a pesar de que se demuestre que son el gobierno que más mata desde el retorno a la democracia, no solo defienden el accionar brutal de las fuerzas represivas sino que están de acuerdo.

Si bien con la desaparición y muerte de Santiago Maldonado el encubrimiento y la defensa a sus fuerzas de seguridad se dio de igual forma, en este caso, con las pruebas sobre la mesa y con un asesinato comprobado desde el primer momento, el aval oficial a la represión fue más impune. No disimularon, ni negaron, ni tampoco les preocupó cargar con una nueva muerte: afirmaron de distintas formas que ese va a ser su accionar oficial con aquellos que protesten, sobre todo, en las comunidades originarias que más sufren la persecución de las fuerzas de seguridad.

A pesar de todo esto, Patricia Bullrich sigue siendo ministra y el accionar represivo del Estado sigue matando con más fuerza que nunca -en particular, en los barrios populares. Mientras la promesa de más represión en los contextos de protesta social se vive cada vez con más fuerza, la impunidad de la muerte de Rafael Nahuel, pero también la de Santiago Maldonado y la de todos aquellos que mata el Estado solo se puede combatir en las calles y con un repudio masivo y generalizado de toda la sociedad frente a la muerte que se intenta imponer como cotidiana.



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2 Comentarios

La única forma de que el Gobierno te defienda es siendo policía 6 febrero, 2018 - 12:01

[…] El Estado asesinó a Rafael Nahuel hace 2 meses y Patricia Bullrich sigue siendo ministra […]

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Un año sin Rafael Nahuel 24 noviembre, 2018 - 20:44

[…] El Estado asesinó a Rafael Nahuel y Patricia Bullrich sigue siendo ministra […]

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