Una reforma previsional que salía como sea

por Redacción La Primera Piedra

Tras una nueva jornada represiva en las calles de la Ciudad de Buenos Aires, varios pedidos de suspensión de la sesión que trataban los disputados y movilizaciones multitudinarias en distintos barrios porteños que culminaron en el Congreso Nacional y Plaza de Mayo, la reforma previsional es ley. Con 128 votos positivos, 116 negativos y 2 abstenciones, el gobierno logró sacar la reforma que prevé un grave ajuste en las jubilaciones, pensiones y asignaciones. 



A pesar del enorme descontento social que se vivió con el pueblo manifestándose múltiples veces en las calles, la reforma previsional se aprobó. Un debate que comenzó mientras manifestantes, periodistas y jubilados fueron reprimidos duramente por las fuerzas de “seguridad” a cargo de un nuevo mega operativo para militarizar el centro porteño, y culminó con cacerolazos y ruidazos en distintas ciudades del país, y en barrios de la ciudad que culminaron en el Congreso y Plaza de Mayo.

Un debate que comenzó mientras manifestantes, periodistas y jubilados fueron reprimidos duramente por las fuerzas de “seguridad” a cargo de un nuevo mega operativo para militarizar el centro porteño, y culminó con cacerolazos y ruidazos en distintas ciudades del país, y en barrios de la ciudad que culminaron en el Congreso y Plaza de Mayo.

Más de 17 horas de debate en las que se pidió de varias formas diversas la suspensión de la sesión y se insistió en que no había consenso social para aprobar una reforma tan regresiva en materia de derechos. Con esta nueva ley, aprobada luego de las 7 de la mañana, se esperan recortes en los haberes de jubilados, excombatientes de Malvinas y quienes reciben pensiones por discapacidad y la asignación universal por hijo y embarazo.



Todo esto se vivió en medio de una ciudad que volvió a vivir un estallido social que recuerda a un diciembre de hace, exactamente, 16 años atrás: diciembre de 2001. Terminó así el debate que había comenzado en medio de una masiva movilización de protesta social que tras la represión con helicópteros, carros hidrantes, balas de goma, policías motorizados y gases lacrimógenos, dejó más de 80 detenidos de forma arbitraria y más de 100 heridos.

Terminó así el debate que había comenzado en medio de una masiva movilización de protesta social que tras la represión con helicópteros, carros hidrantes, balas de goma, policías motorizados y gases lacrimógenos, dejó más de 80 detenidos de forma arbitraria y más de 100 heridos.

A pesar de la dura represión vivida después del mediodía, miles de personas se volvieron a manifestar en las calles. Sin embargo, el Congreso Nacional y los diputados elegidos democráticamente con otras promesas de campaña que las que están llevando adelante con los hechos, aprobaron una ley a la que el pueblo argentino, en su mayoría, se demostró claramente en contra.



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