Reseñas Caprichosas – “La suerte de las mujeres” de Paula Vázquez: las distancias cambian con los años

por Gustavo Yuste

El libro de cuentos La suerte de las mujeres (añosluz editora, 2017) de Paula Vázquez propone una mirada lúcida y profunda sobre aquello que estuvo silenciado durante tanto tiempo: el mundo de las mujeres en una sociedad que no les prestaba atención. Con relatos breves y profundos al mismo tiempo, el lector no puede quedar inmune a ninguna de las historias que propone la autora.



Sobre la autora

la suerte de las mujeresPaula Vázquez es abogada y Magister en Sosiología Jurídico Penal. Publicó artículos especializados y cuentos en las antologías Nuevas narrativas, historias breves (Clásica y Moderna). En 2014 publicó el poemario Los hombres de mi oficio (Huesos de Jibia). La suerte de las mujeres fue ganador del III premio del Fondo Nacional de las Artes en 2016 y es su primer libro de cuentos.

(Leer nota relacionada: Editoriales Independientes #21 – Añosluz Editora: “Es difícil luchar contra la desinformación que hay con la poesía”)


Las distancias cambian con los años

Por más que muchos críticos y sectores académicos quieran separar a la literatura de su contexto social, queda más que claro que eso resulta inevitable. En ese sentido, La suerte de las mujeres (añosluz editora, 2017) de Paula Vázquez es un libro contemporáneo por donde se lo mire, ya sea por su temática o por sus cuestiones estilísticas. Con relatos que tienen a la mujer en el centro y una narrativa que muestra a la vez que avanza cada historia, la potencia de cada cuento propone una historia particular al lector.

Señala Ana María Shua en la contratapa de esta edición sobre Vázquez: “Su ojo afilado capta con precisión el momento del salto, el límite del sutil donde la vida se abisma. Ningún personaje sale indemne de un relato de Vázquez. Ningún lector”. Esa delicada precisión logra  el lector no solo sienta empatía por los personajes de La suerte de las mujeres, sino que se sienta interpelado por un mundo que habita y se ve criticado sin caer en formatos obvios o una narrativa panfletaria. La literatura, en este libro, no se pone al servicio de una realidad compleja, sino que aporta su mirada particular.

(Leer nota relacionada: Entrevista a Ana María Shua: “No hay actividad más secreta, impredecible y misteriosa que la lectura”)


la suerte de las mujeres


Mezclando lo salvaje de la naturaleza con lo salvaje de los centros urbanos, Vázquez demuestra en este libro su mirada aguda a la hora de construir personajes, donde también convive la conciencia con todo aquello que nunca se termina de comprender. Por ejemplo, puede leerse en el cuento “Tulipanes”: “Siempre hay árboles, un bosque o una selva, ramas altas o plantas de hojas carnosas. Un animal o un hombre. A veces un hombre que se vuelve animal”. 

Lo que muchas veces permaneció oculto, en La suerte de las mujeres aparece en primer plano, sin que eso quede como algo forzado, sino como un acto natural. Casi como si alguien por fin hubiera decidido mostrar ese contraplano que la cultura occidental del siglo XX tanto quiso acallar: ¿qué pasa con las mujeres más allá de esa etiqueta obsoleta de “la mirada femenina” sobre lo que ocurre en la vida cotidiana?

Paula Vázquez da en este libro una respuesta que no es complaciente, pero su fuerza anida en la espectacularización de la denuncia. Como un golpe silencioso, una palabra dicha en su momento justo, el lector empieza a aceptar que los tiempos que corren cambiaron y que la literatura también acompaña, profundiza y enriquece esos giros. Ahora, el silencio dejó de ser eso que se acepta, en palabras de la autora, como “un antiguo  reloj heredado: se lo dispone en la sala en medio de los muebles, los ojos jamás volverán a posarse sobre él”.


Leé otras “Reseñas Caprichosas”, acá


TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR