Nieto 122: seguir reconstruyendo la verdad en tiempos de negacionismo

por Giuliana Sordo

Al igual que con cada nuevo encuentro, se llevó adelante la esperada conferencia de prensa de Abuelas de Plaza de Mayo por el nieto 122, hijo de los militantes Enrique Bustamante e Iris Nélida García Soler, desaparecidos en 1977. No solo se vivió la habitual emoción de estas citas, sino que este caso arroja un dato más que interesante en esta época: el padre de la persona que recuperó su identidad no estaba denunciado como desaparecido, por eso, Estela de Carlotto sentenció: “Este caso demuestra que los desaparecidos son 30 mil o más”. (Foto de portada: Martín Zabala)



La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, acompañada de los familiares del nuevo nieto encontrado, encabezó la conferencia de prensa y brindó detalles sobre la restitución del hijo de Enrique Bustamante e Iris Nélida García Soler. “La verdad y la justicia siempre vencen al olvido y al silencio”, sentenció. El nieto recuperado, según el organismo de Derechos Humanos, pidió tiempo y respeto luego de conocer su verdadera identidad, pero se pudo saber que tiene 40 años, dos hijos, y que no vive en la Ciudad de Buenos Aires. “Tenés un montón de tíos que te esperan”, anunció muy emocionada una de sus tías, Elena Bustamente. 

Debido al negacionismo que mantiene el gobierno de Cambiemos como política desde que llegó al poder y al conocerse que el padre del nuevo nieto recuperado no estaba denunciado como desaparecido, Carlotto manifestó: “Esto confirma que son 30 mil o más los desaparecidos”, exigiendo al Estado que acompañe este proceso de restitución de identidades y mantenga las políticas de Memoria, Verdad y Justicia.

Debido al negacionismo que mantiene el gobierno de Cambiemos como política desde que llegó al poder y al conocerse que el padre del nieto 122 no estaba denunciado como desaparecido, Carlotto manifestó: “Esto confirma que son 30 mil o más los desaparecidos”, exigiendo al Estado que acompañe este proceso de restitución de identidades y mantenga las políticas de Memoria, Verdad y Justicia: “Hay cientos de familias que esperan este abrazo”, concluyó.


Nieto 122

Foto: Gaspar Galazzi


Sus padres y la investigación que recuperó su identidad

Ambos eran militantes de Montoneros y fueron secuestrados por la Policía Federal el 31 de enero de 1977, durante la dictadura cívico-militar, en la pensión que vivían en Tacuarí al 400. Ella tenía 24 años y él 25. El padre de Iris había realizado la denuncia de su desaparición y también había informado que su hija estaba embarazada de tres meses al momento de su secuestro.

Iris había sido secuestrada junto a su pareja, Enrique Bustamente, sin embargo, él no estaba denunciado como desaparecido, no había familiares para contactar y sus padres estaban fallecidos. Recién en 2010 una prima se acercó a la secretaría de Derechos Humanos para solicitar información sobre Enrique y se pudo incorporar un nuevo grupo familiar al Banco de Datos.


Nieto 122

Tíos biológicos del nieto 122, junto a la foto de sus padres. Foto: Gaspar Galazzi


Los dos estuvieron detenidos en el Club Atlético y, mediante los testimonios, se pudo conocer que Enrique había sido llevado a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) pero que luego volvió al Atlético. Iris, en cambio, fue llevada definitivamente a la ESMA para dar a luz en mayo del 1977. Abuelas de Plaza de Mayo había tomado el conocimiento de una joven embarazada que había sido trasladada de un centro clandestino a otro pero había sido apodada como “Lobita” y, también, “Tita” lo que dificultó la investigación, por lo que la información completa la obtendrían muchos años después, tras los testimonios que se fueron incorporando.

Los dos estuvieron detenidos en el Club Atlético, y mediante los testimonios se pudo conocer que Enrique había sido llevado a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) pero luego volvió al Atlético. Iris, en cambio, fue llevada definitivamente a la ESMA para dar a luz en mayo del 1977

En el año 2004, un sobreviviente de la ESMA que había militado junto a ellos identificó con precisión que a quien denominaban “el Lobo” era justamente Enrique Bustamante y que los apodos “Lobita” o “Tita” pertenecían a la misma persona: Iris Nélida García Soler. De esta manera, y con el trabajo de todos los organismos detrás de la investigación, se pudo incorporar un nuevo caso al Banco Nacional de Datos Genéticos.

Frente a numerosas denuncias recibidas por el organismo, la filial de Córdoba decidió contactar a un joven que presumiblemente era hijo de desaparecidos. “El hombre accedió a hacerse los análisis en forma voluntaria. El 18 de abril el Banco de Datos informó a la CONADI que se trataba del hijo de Iris García y Enrique Bustamante. Esta nueva restitución es una novela con final feliz, encuentros y desencuentros”, expresó Estela de Carlotto en la conferencia de prensa.


Nieto 122

Foto: Martín Zabala


La importancia de seguir recuperando la historia

No solo la recuperación de una nueva identidad arroja un poco de verdad frente a tanto silencio, sino que, en la actualidad, frente al negacionismo ejercido sistemáticamente por el gobierno desde su llegada al poder, es necesario seguir recordando que muchos desaparecidos continúan sin ser denunciados, que muchas historias no están reconstruidas, que hay identidades que faltan recuperar y que los números no muestran más que un acercamiento parcial a una realidad compleja y sobre un genocidio que aún seguimos viviendo.

Es necesario seguir recordando que muchos desaparecidos continúan sin ser denunciados, que muchas historias no están reconstruidas, que hay identidades que faltan recuperar y que los números no muestran más que un acercamiento parcial a una realidad compleja y sobre un genocidio que aún seguimos viviendo.

Este caso es una muestra fundamental de la herramienta que son los juicios y las pruebas que aportan para seguir reconstruyendo este rompecabezas que dejaron los militares y cómplices civiles de la última dictadura. Tal es así, que la apropiación del nieto 122 y la desaparición de Iris están siendo juzgadas en la Megacausa ESMA III, en la Ciudad de Buenos Aires, que ya lleva cuatro años de audiencias. En este sentido, Abuelas de Plaza de Mayo cerró el comunicado de prensa afirmando que son cientas las personas y familias que anhelan reencontrarse con sus seres queridos. “Por favor, rompamos el silencio y no los dejemos con la duda a los más de 300 hombres y mujeres que todavía no saben quiénes son”, sentenciaron.


Si naciste entre 1975 y 1980, y tenés dudas sobre tu origen, comunicate con ABUELAS DE PLAZA DE MAYO (011) 4384-0983 – www.abuelas.org.ar


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