El caso de Macarena Ardit: una sobreviviente de violencia de género

por Redacción La Primera Piedra

En el día de hoy terminan las audiencias del juicio oral y público por el caso de Macarena Ardit, la joven de Reconquista, provincia de Santa Fe, que sobrevivió a una puñalada en el cuello provocada por su ex pareja,  el 5 de marzo de 2016. Durante la jornada, se escucharán los alegatos finales a la espera del veredicto del tribunal, en una de las regiones del país con mayor cantidad de femicidios. 



Macarena Ardit tiene 25 años y vive en Reconquista, provincia de Santa Fe. El 5 de marzo de 2016, su pareja, Mauricio Suligoy la apuñaló en la garganta mientras ella estaba en la ducha. Según lo relatado en el portal Reconquista, habían discutido y él la había estado buscando durante toda la tarde. Cuando, alrededor de las diez de la noche, entró a su casa y ella le dijo que no quería continuar con la relación, Suligoy la atacó. “Te voy a cortar la cabeza”, le gritó de acuerdo a las declaraciones del fiscal en el juicio.

Cuando, alrededor de las diez de la noche, entró a su casa y ella le dijo que no quería continuar con la relación, Suligoy la atacó. “Te voy a cortar la cabeza”, le gritó de acuerdo a las declaraciones del fiscal en el juicio.

En el momento en que una amiga que se encontraba allí acudió a ayudarla, Suligoy escapó, tiró el chuchillo al techo de la casa y se dio a la fuga. Lo detuvieron dos días después, en un campo de la zona rural del Departamento de Vera, a más de 150 km de la ciudad, donde un amigo suyo tiene un campo. Macarena fue intervenida de urgencia en el Hospital Central de Reconquista, donde lograron salvarle la vida. Sufrió graves daños en tráquea, nervios y cuerdas vocales que le afectaron el habla y parte de los músculos faciales.


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Foto: Reconquista


El 4 de septiembre inició el juicio oral y público, caratulado como “homicidio calificado en grado de tentativa agravado por el vinculo y alevosía”.  Los querellantes, Ricardo Degoumois y Marcelo Venetucci, exigieron la condena de 20 años de cárcel, mientras que el fiscal del caso, Rubén Martínez, pidió 14. Por su parte, el abogado defensor, Andrés Ghio, intentó demostrar que no existen agravantes, manifestando que no existía una relación de noviazgo entre ellos y que Suligoy “perdió el control y hasta el día de hoy no entiende qué fue lo que le pasó”, tal como se expresa en el portal Reconquista.

(…) me  preguntó  que iba a hacer a la noche y le dije que iba a salir con mis amigos y  amigas y él se enojó  por eso. Antes habíamos tenido conversaciones de ese tipo. Y yo le había dicho que si no le gustaba  que yo salga con mis amigos, teníamos que dejarnos porque era algo que yo no iba a dejar de hacer…”, declaró Macarena en una de las audiencias del juicio.

En una declaración que duró alrededor de tres horas, Macarena expuso los mensajes que la pareja intercambiaba, prueba de la relación con Suligoy. Además, detalló las discusiones que desencadenaron la situación:  “(…) me  preguntó  que iba a hacer a la noche y le dije que iba a salir con mis amigos y  amigas y él se enojó  por eso. Antes habíamos tenido conversaciones de ese tipo. Y yo le había dicho que si no le gustaba  que yo salga con mis amigos, teníamos que dejarnos porque era algo que yo no iba a dejar de hacer…”.


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De acuerdo al Registro Nacional de Femicidios elaborado por la organización Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá), en el año 2016, la provincia de Santa Fe fue la segunda del país con mayor cantidad de femicidios, alcanzando la cifra de 29, sobre un total de 322. La supera la provincia de Buenos Aires, con 112, incluyendo también femicidios vinculados, representando un 34% del total. El informe también explica que el 58% de los femicidios se cometieron en el domicilio de la víctimas y el 35% convivía con el agresor, indicando que el lugar más inseguro para las mujeres es el propio hogar.  Además, el 40% fueron cometidos por la pareja y el 26% por la ex pareja, demostrando que el mayor riesgo proviene de los hombres cercanos a su entorno.

De acuerdo al Registro Nacional de Femicidios elaborado por la organización Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá), en el año 2016, el 58% de los femicidios totales en el territorio nacional se cometieron en el domicilio de la víctimas y el 35% convivía con el agresor, indicando que el lugar más inseguro para las mujeres es el propio hogar.

Como Macarena Ardit, cientos de mujeres alrededor del país sufren situaciones de violencia de varones que, moldeados en una cultura patriarcal, continúan arrogándose el derecho a decidir sobre sus cuerpos y sus vidas, tratándolas como objetos que pueden controlar. Los femicidios son así la máxima expresión de una cadena detrás de la cual se encuentra la responsabilidad del Estado, ausente, sin reconocer aun la necesidad de una emergencia de género que desmonte la trama machista de la cultura e implemente políticas de prevención, para evitar la violencia antes de que ocurra.


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