Cantores de aquí: volver a las raíces del pueblo

por Laura Gómez

Hay muchas formas de combatir la melancolía propia de los domingos. Una excelente opción es acercarse después del mediodía a Cátulo Tango (Anchorena 647) para disfrutar de un show que propone el recorrido por distintas expresiones culturales autóctonas: tango, milonga, folklore, malambo, bombo, facón y lo mejor de nuestras tradiciones encarnado tanto en las voces e instrumentos musicales como en los cuerpos a la hora de la danza. El gran cierre de la mano de Cantores de Aquí (Mario Cabrera, Shalo Leguizamón y Daniel Vaca) constituye una invitación irresistible para volver a las raíces y reencontrar en ellas la voz del pueblo.



En Cátulo Tango la atención es amena y personalizada: la espera sobre la veredita de Anchorena no resulta para nada embarazosa y da tiempo para respirar la atmósfera tanguera en pleno barrio del Abasto, casi como una antesala de lo que ocurrirá puertas adentro. Los recepcionistas dan la bienvenida a sus invitados y los acompañan hasta las mesas para ofrecerles el menú del día, que es exquisito y aparece en manos de los mozos sin dilaciones. A la una comienzan a distribuirse los platos entre los comensales y a las dos, ya con el postre en marcha, arranca el espectáculo.

La apertura quedó en manos de la Compañía de Danza Popular de Leonardo Freire, y en el primer número sus tres bailarines se lucieron al ritmo y la fuerza del malambo; luego se sumaron sus tres compañeras para las piezas folklóricas. El mismo grupo también deleitó a los presentes con momentos tangueros y una memorable exhibición que incluyó elementos tradicionales como bombos, lanzas y facones.

Malambo

Entre estos números de danza, Claudia Madeo y Karina Paiva desplegaron sus virtudes vocales y todo su histrionismo para revivir sobre el escenario de Cátulo hermosas piezas populares que el público dominguero acompañó con palmas y coros. Ambas demostraron un gran dominio de la escena, interactuaron activamente con los espectadores y crearon un clima festivo, distendido, de gran complicidad, e incluso hubo espacio para algún bailecito improvisado sobre la pista.

Mario Jaimes y Jorge Farías en guitarras junto a Gustavo López en percusión acompañaron cada número con gran solvencia y constituyen un sólido ensamble que ejecuta las piezas con la soltura propia de quienes conocen de memoria el terreno en el cual se desempeñan.

TangoEl gran cierre quedó en manos de Mario Cabrera, Shalo Leguizamón y Daniel Vaca, integrantes del conjunto Cantores de Aquí, de gran prestigio en el universo folklórico. Lo que estos músicos ofrecen sobre el escenario de Cátulo no tiene desperdicio y es resultado de un gran profesionalismo que, por ejemplo, los reúne cada martes para un ensayo semanal. Se trata de un repertorio en el que se propone un retorno a las raíces para revivir lo mejor de nuestras tradiciones. Con sus voces y guitarras, los tres llenan la atmósfera del Abasto con el carácter festivo que emana de las chacareras, la melancolía surgida en el corazón de una vidala o el irresistible ritmo de una zamba.

Al momento de los anuncios parroquiales, los cantores expresaron su deseo de inspirar en algún “changuito” el interés por alguna de esas deliciosas piezas que, quizás, son muy escuchadas en el interior de nuestro país pero que no suenan con tanta frecuencia entre los porteños. Si bien hay versiones de temas populares, mucho de lo que se oye en ese repertorio es de su propia autoría, porque no se trata tan sólo de excelentes músicos e intérpretes sino también de prolíficos compositores (algunos de ellos han compartido escenario con artistas de la talla de Soledad, Los Nocheros o el Chaqueño Palavecino).

Con sus voces y guitarras, los tres llenan la atmósfera del Abasto con el carácter festivo que emana de las chacareras, la melancolía surgida en el corazón de una vidala o el irresistible ritmo de una zamba.

En la esencia misma de este trío se condensan los paisajes sonoros de tres provincias distintas: Mario Cabrera es de Tucumán, Shalo Leguizamón de Santiago del Estero y Daniel Vaca proviene de Córdoba. De alguna manera, en cada acorde ejecutado por sus voces aparecen las reminiscencias y la idiosincrasia musical de esos lugares y, en definitiva, de una patria. Es justamente esa pulsión por recrear y revivir viejas melodías aquello que los convoca cada domingo en Cátulo, para ofrecer un show que no está particularmente destinado al turismo sino al pueblo argentino en general, que sin dudas disfrutará de un recorrido musical bastante atípico en los escenarios porteños.

Cantores 1

En el texto que acompaña su disco (Con un pueblo en la voz), los muchachos advierten:

No hallarás aquí ninguna vocación pretenciosa, no somos los inventores de ningún sonido, de ningún giro poético novedoso; hemos elegido recorrer el camino de recuperar lo que no queremos que se pierda en el silencio, y de vez en cuando, arrimar alguna canción que nos contó el camino.

Sin embargo, vale decir que en esa recreación, en ese intento por resucitar aquello que tiende a ser olvidado entre tanta oferta cultural importada, hay también un acto de gran potencia creadora y absolutamente original. La voz de un pueblo despierta en las cuerdas vocales y en las guitarras de Cantores de Aquí, así que… ¡larga vida a lo mejor de nuestro folklore! Un show altamente recomendable para contrarrestar la nostalgia dominical. Cuando salgan de Cátulo Tango habrán olvidado el día, la hora y los relojes, porque puertas adentro el tiempo parece ir a otro ritmo.



Folklore en el Abasto:
Domigos a las 13 hs. en Cátulo Tango (Anchorena 647 esq. Zelaya C.A.B.A.)
Reservas: 4105-4574

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