El rock (y la vida) según Fito Páez: “Al mundo le gusta emparejar hacia abajo. A mí no”

por Gustavo Yuste

El libro Diario de viaje (algunas confesiones y anexos) (Planeta, 2016) muestra a un Fito Páez crudo, sincero y sin segundas intenciones. Llevando una bitácora acompañada de cientos de imágenes de su vida durante el 2015, el popular músico argentino muestra sus distintas facetas y cómo, por una extraña diagramación de esa ciudad mágica llamada Páez, todas confluyen en el mismo lugar. Así, la música, la política, las emociones y los problemas de salud dialogan constantemente, condimentadas precisamente con anécdotas y cameos de lujo: Charly García, Mercedes Sosa, Luis Alberto Spinetta, Atahualpa Yupanqui, entre otros. ¿Quién dijo que todo está perdido?


El rock argentino perdió decenas de grandes valores a lo largo de su corta historia. Muy pocos persisten y, aún menos, en un estado plenamente activo para encarar nuevos discos, giras y hasta libros. Fito Páez es ese caso que roza la excepción. Y como todo lo que tiene movimiento, produce sus efectos contrarios: algunas veces provocados, otras simplemente por inercia. Páez lucha contra el tiempo y contra los que se creen los dueños del reloj.

El libro Diario de viaje (algunas confesiones y anexos) (Planeta, 2016) muestra a un Fito auténtico, sin pelos en la lengua y sin ningún tipo de pudores. En cierto sentido, su vida siempre fue un reality show, mucho antes de que esos géneros televisivos inundaran las pantallas. Desde sus comienzos al lado de Juan Carlos Baglietto y Charly García hasta su inagotable carrera solista, siempre hay novedades profesionales y personales del músico rosarino. Amores, desamores, polémicas mediáticas y hasta asesinatos, todo se puede encontrar en el catálogo de Páez. Este libro viene a dar una visión clara al respecto: la del propio músico.

¿Qué pensó Fito Páez cuando Mauricio Macri ganó las elecciones en el 2015? Puede leerse en Diario de viaje“Ya tenían CABA provincia de Buenos Aires, y la presidencia. Habría que seguir comprendiendo y estudiando a los argentinos. De la la faz de la región se estaban terminando de esfumar los políticos de raza, los conductores (salvo honrosas excepciones) y comenzaban a mostrarse impúdicamente  los grupos económicos de mega comunicación y la justicia (…)”

El autor del disco más vendido de la historia del rock nacional con El amor después del amor en 1992, no se puede quedar quieto en los laureles que supo conseguir y apuesta fuerte en cada paso que da, bancándose las derrotas que muchos le cobran caro y aprovechando el viento a favor en las buenas. Fito se pone a sí mismo en riesgo constantemente, pero a último segundo encuentra un espacio para salir lo más ileso posible. El Diario de viaje cuenta en primera persona las anécdotas, opiniones y mitos que se construyen alrededor de su figura.


diarios-fito


Por ejemplo, ¿qué pensó Fito Páez cuando Mauricio Macri ganó las elecciones en el 2015? Puede leerse en Diario de viaje“Ya tenían CABA provincia de Buenos Aires, y la presidencia. Habría que seguir comprendiendo y estudiando a los argentinos. De la la faz de la región se estaban terminando de esfumar los políticos de raza, los conductores (salvo honrosas excepciones) y comenzaban a mostrarse impúdicamente  los grupos económicos de mega comunicación y la justicia (…)”. Nada queda librado a segundas interpretaciones.

Fito se pone a sí mismo en riesgo constantemente, pero a último segundo encuentra un espacio para salir lo más ileso posible. El Diario de viaje cuenta en primera persona las anécdotas, opiniones y mitos que se construyen alrededor de su figura.

El fuerte valor testimonial de Diario de viaje ayuda a comprender ese huracán que es Páez al declarar y que muchas veces se juega en contra para caer en las redes de los grandes medios. Él mismo lo confiesa en el libro, señalándose como un hombre que deja su discurso en manos de la improvisación del momento. Mal no le fue con ese método. Salvo excepciones que le cobraron muy caras.  Como el propio Fito sostiene: “A el mundo le gusta emparejar hacia abajo. A mí no”.

Sin embargo, Fito Páez es, sobre todas las cosas, un músico. Un músico que puede hablar de literatura, política y el amor, pero siempre con un pie apoyado en una tecla del piano. Codéandose con las estrellas máximas de la música popular argentina y latinoamericana, los Diarios de viaje son un sinfín de anécdotas contadas en primera persona. ¿Qué fue lo que realmente pasó con Joaquín Sabina? ¿Cómo era trabajar con Charly García o Luis Alberto Spinetta? Todo eso se entremezcla con pequeños ensayos del compositor rosarino sobre literatura, cultura, política y las relaciones humanas, siendo él mismo su objeto de estudio en esa última materia.

Más allá del barro político en el que se lo quiera ensuciar, la figura de Páez brilla por peso propio. Ese nombre ganado (y que sus últimas producciones musicales como Yo te amo Rock And Roll Revolutions tampoco lograron disminuir) junto a su imparable fuerza para producir cosas nuevas, dejan como resultado a un hombre de 52 años con un espíritu adolescente y achaques propios de su edad que conviven durante sus extensas giras.

A Fito se lo quiere o se lo odia, muy pocos pueden serle indiferente. Él, mientras, sigue moviéndose como pez en un agua que cada vez le parece mas turbia, pero acepta el desafío.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR