Milagro Sala cumple dos años presa y tiene menos beneficios que los genocidas

por Giuliana Sordo

Milagro Sala, la dirigente social de la Tupac Amaru cumplió en el día de hoy dos años privada de su libertad. 731 son los días totales desde que el gobierno de Morales encarceló a la presa política más representativa de la gestión de Mauricio Macri a tan solo un mes de haber asumido la presidencia. La prisión declarada arbitraria por múltiples organismos nacionales e internacionales de Derechos Humanos se mantiene de forma domiciliaria pero con estricta vigilancia de 16 gendarmes y 24 cámaras de seguridad. (Foto: Es Fotografía)



La dirigente social de la organización social más grande del país, la Tupac Amaru, cumple dos años completos privada de su libertad. Si bien Milagro Sala estuvo detenida en el penal del Alto Comedero y, hoy, mantiene su prisión en la casa ubicada en El Carmen, la prisión domiciliaria recibe una estricta vigilancia de 16 gendarmes y 24 cámaras de seguridad: muy diferente al goce de la prisión en su casa que vive el genocida Miguel Etchecolatz quien solo recibe custodia cuando se acerca la movilización popular a escracharlo.

Estos 731 días que lleva privada de su libertad marcaron el terreno para comenzar un proceso de persecución a la dirigencia opositora al gobierno provincial y al nacional. En este sentido, al mes de haber iniciado la gesión de Mauricio Macri, haber detenido a una dirigente social con tanto peso a nivel nacional y sin ninguna prueba concreta, ponía en alerta a toda la dirigencia política y social. En este mismo camino siguió la detención de otros y otras dirigentes de la Tupac Amaru durante el 2016 y 2017, aunque muchos de ellos ya recuperaron su libertad siguen sufriendo la persecución política por militar en la organización social.


Foto: Sebastian Miquel


Una persecución política

Milagro Sala comenzó su lucha contra el poder jujeño en la década de los ’90, mediante marchas, escraches y enfrentamientos con la policía provincial. En el año 2000, fundó la organización social que existe hasta el día de hoy: la Túpac Amaru, en un contexto de falta de trabajo, problemas de vivienda, salud y educación. En el 2017 contaba con 70 mil afiliados sólo en Jujuy, creó fuentes de trabajo para 4.600 personas y construyó ocho mil viviendas, cuatro escuelas y centros de salud y recreación.

Por su vinculación cada vez más estrecha con el kirchnerismo, se convirtió en uno de los blancos preferidos por los medios más poderosos. Como ya mencionamos en La Primera Piedra, a los pocos días que Gerardo Morales asumiera como gobernador de la provincia en diciembre de 2015, Milagro Sala afirmó que él la iba a meter presa. Efectivamente, el 16 de enero de 2016, hace dos años, la justicia jujeña ordenó su detención.

A tan solo un mes de la asunción del gobierno de Mauricio Macri, detuvieron a la líder jujeña. La primera causa de su detención fue su participación en una protesta, lo que inauguraba el proceso de criminalización de la protesta social que se iba a acentuar en la nueva gestión a nivel nacional. Sin embargo, la prisión preventiva se mantuvo por otras causas, relacionadas a una supuesta asociación ilícita y fraude en perjuicio de la administración pública, sin una justificación firme.

Aún hasta el día de hoy continua presa a pesar de las exigencias de organismos nacionales (de Derechos Humanos, pero también de la Corte Suprema de Justicia de la Nación) e internacionales que piden por su liberación. Amnistía Internacional, la Organización de Estados Americanos (OEA) y las Naciones Unidas (ONU) se proclamaron por su detención arbitraria y exigieron su liberación, a la vez que comenzaron a monitorear el desarrollo del caso.

El Grupo de Trabajo contra la Detención Arbitraria del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas publicó su preocupación por la detención de Milagro Sala y pidieron por su “liberación inmediata”. La Comisión Internacional de Derechos Humanos (CIDH) otorgó una medida cautelar exigiendo, también, y destacó la obligatoriedad del requerimiento de la ONU, asegurando que la dirigente “se encuentra en una situación de gravedad y urgencia toda vez que sus derechos a la vida e integridad personal enfrentan un daño irreparable”. En este sentido, la CIDH exigió al Estado argentino que la líder cumpliera, por lo menos, la detención en su domicilio o que enfrentara los procesos judiciales en libertad con medidas como la fiscalización electrónica.

Frente a esta situación, el gobierno argentino, el gobierno provincial y distintos funcionarios del oficialismo, no solo quitaron valor a los pedidos de los organismos internacionales sino que hasta deslegitimaron su rol y criticaron las injerencias del país, excusándose en que era un tema que debía resolver la justicia argentina. Desconociendo, así, el marco internacional de los derechos humanos del que Argentina forma parte.

Liberen a Milagro

Tras cumplir más de 600 días detenida, y tras la exigencia de forma obligatoria al Estado argentino por la CIDH, Milagro Sala comenzó a cumplir la prisión domiciliaria en una casa de El Carmen, sin embargo, a las semanas, la Cámara de Apelaciones de Jujuy revocó el beneficio y volvió de forma violenta al penal de Alto Comedero. Luego de nuevas presentaciones judiciales, a los 700 días de estar detenida, Milagro Sala volvió a la casa de El Carmen, a pesar que la vigilancia que tiene parece ser otra cárcel más que una casa para cumplir un arresto domiciliario.

“Liberen a Milagro” es el pedido que convoca a repudiar los dos años de privación de libertad a la presa política más representativa del macrismo. A pesar de los reclamos de la ONU, la OEA, la CIDH y AI, junto a otros organismos nacionales e internacionales, Milagro Sala sigue detenida injustamente. Estos organismos y la defensa de la dirigente entienden que, sea de forma domiciliaria o en el penal, la dirigente está arbitrariamente detenida y debe recuperar su libertad.



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