Secretos ocultos: suspenso con mil vueltas de tuerca

por Laura Gómez

Secretos ocultos es la ópera prima del director español Sergio G. Sánchez, que cuenta con un reparto de actores británicos, fue filmada en Asturias y recrea un lugar ficticio situado en Maine, Estados Unidos. Se trata de un thriller con múltiples elementos: suspenso (y mucho), drama, fantasía, terror psicológico e incluso algunos momentos de romance. Una buena opción para los amantes del suspenso y las sorpresas narrativas en cada vuelta de página.



Para contar esta historia, Sánchez se vale de una estructura narrativa al estilo de las “matrioshkas” que -tal como estas muñecas rusas- revela un nuevo secreto bajo cada capa argumental combinando drama, suspenso, fantasía y terror. La trama es camaleónica y adopta múltiples formas: inicia como un cuento infantil, pasa por el drama familiar, llega a la historia de fantasmas y desemboca en el thriller psicológico. Ciertas influencias resultan evidentes: el universo de Guillermo del Toro, películas como El laberinto del fauno, Un monstruo viene a verme (mismos productores) o El orfanato (donde Sánchez ofició de guionista), Los otros e incluso algunos mecanismos narrativos de la memorable Sexto sentido.

Secretos ocultos se enfoca en la travesía de cuatro hermanos que, tras la muerte de su madre, deberán mantenerse ocultos de la ley para evitar que los separen. Hasta que Jack (el mayor) cumpla los 21 años y pueda asumir la tutela legal, los Marrowbone se verán obligados a permanecer recluidos en un caserón que aloja innumerables secretos. No es conveniente contar mucho más porque buena parte del atractivo reside en ese retaceo informativo que mantendrá al espectador en vilo.



El relato está centrado en los cuatro hermanos (George MacKay, Charlie Heaton, Mia Goth y Matthew Stagg), a los que se suman otros dos personajes: una joven amiga de la familia y “amigovia” de Jack (Anya Taylor-Joy), y un abogado al acecho que intentará hacerles pisar el palito ante cualquier flojera de papeles (Kyle Soller). Los Marrowbone arrastran sus traumas desde Inglaterra, de donde han huido a causa de un padre violento; gran parte de sus miedos provienen de esa figura fantasmal: por ausencia o por su aterradora presencia (Freud se haría un festín).



Se trata de un elenco muy reducido compuesto por actores jóvenes: George MacKay ha participado recientemente de Captain Fantastic junto a Viggo Mortensen, también en el rol de hermano mayor; Charlie Heaton interpreta a Jonathan Byer en la serie Stranger Things; Anya Taylor-Joy protagonizó la notable ópera prima de Robbert Eggers, The Witch; y Mia Goth fue P, la protagonista de Nymphomaniac de Lars von Trier. Trabajar con un elenco juvenil puede ser un gran riesgo, pero en este caso las actuaciones están a la altura del planteo de Sánchez.

El español demuestra cierta destreza para plagar su relato con pequeños detalles que adquieren peso narrativo conforme avanza el metraje (muchos de ellos pueden pasar desapercibidos en el primer visionado), pero por momentos parece negado a salir de esa zona de confort, tal como los protagonistas de esta historia. La dirección de fotografía, las locaciones elegidas, el caserón crujiente y el trabajo con la luz natural son algunos de los elementos a destacar, porque cada uno de ellos tiene una función precisa dentro del esquema y contribuye a crear esta atmósfera inquietante que mantendrá a los espectadores al borde de sus butacas.



Secretos ocultos tiene un gran manejo del suspenso y ese es su mayor potencial, aunque a veces las intrincadas tramas y las sucesivas vueltas de tuerca desgasten el efecto. Para quienes vayan a la sala en busca de chorros de sangre y asesinatos en masa, este film quizás resulte un verdadero fraude. Si hay un gusto por el suspenso y el terror psicológico, por las buenas estructuras narrativas y las sorpresas a último momento, entonces corran al cine.


FICHA TÉCNICA
Director:  Sergio G. Sánchez
Guión: Sergio G. Sánchez
Género: Drama / Terror / Thriller
Duración: 110 min.

 

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