Macri vs la Ley de Medios: ojos que no leen, corazón que no siente

por Lucía De Dominicis

A través de un decreto, el presidente Mauricio Macri modificó el carácter autárquico de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) que había sido regulado por la Ley de Medios. El nuevo ministro del que dependerá este organismo, Oscar Aguad, afirmó que es un problema que Martín Sabatella no quiera renunciar, ya que “una ley no puede limitar las capacidades que tiene un presidente de nombrar y remover a los funcionarios públicos”. Conocé los avances del nuevo gobierno contra una de las leyes más significativas de los últimos tiempos a continuación.

El 16 de Septiembre de 2009 se aprobó en la Cámara de Diputados el proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual con 147 votos a favor y 4 en contra. El escenario político de esos días era muy diferente al de hoy: la guerra entre el gobierno de Cristina Kirchner y el Grupo Clarín recorría sus primeras batallas y el Pro, partido liderado por el actual presidente Mauricio Macri, aún no soñaba con llegar a la presidencia de la Nación. En esa votación, sus diputados se retiraron del recinto y no emitieron su voto. El 10 de Octubre del mismo año llegó a la Cámara de Senadores, donde se convirtió en ley con 44 votos a favor y 24 en contra. Así nacía, en medio de polémicas e intereses cruzados, la famosa Ley de Medios.

La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue nombrada muchas veces en ese momento como “Ley de Medios K”. A pesar de que por momentos el gobierno kirchnerista concentró todas sus fuerzas en usarla para debilitar al Grupo Clarín, es un grave error pensarla como un capricho de un gobierno terminado. La Ley de Medios propone la democratización de los medios de comunicación para combatir a los grandes monopolios de la información y permitir que las voces de las minorías también sean representadas. El Grupo Clarín presentó varias medidas cautelares para retrasar la aplicación de la la ley, que los obligaba a adecuarse a la cantidad de licencias que su texto establecía. Clarín llevó sus reclamos hasta la Corte Suprema de Justicia, que terminó declarándola constitucional el 29 de Octubre de 2013.

A pesar de que por momentos el gobierno kirchnerista concentró todas sus fuerzas en usarla para debilitar al Grupo Clarín, es un grave error pensarla como un capricho de un gobierno terminado. La Ley de Medios propone la democratización de los medios de comunicación para combatir a los grandes monopolios de la información y permitir que las voces de las minorías también sean representadas.

Además de la limitación de licencias a los medios de comunicación y el reparto del espacio radioeléctrico en partes iguales entre empresas, Estado y organismos sociales, la Ley de Medios estableció la creación de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), cuya finalidad es hacer cumplir la ley y aplicar las sanciones correspondientes. Una de las principales características del AFSCA era su carácter de “organismo descentralizado y autárquico en el ámbito del Poder Ejecutivo Nacional”, según el artículo 10 (el texto completo de la ley puede consultarse aquí). En una de sus primeras acciones como Presidente de la Nación, Mauricio Macri presentó un Decreto de Necesidad y Urgencia en el que estableció que el AFSCA pasará a formar parte del nuevo Ministerio de Comunicaciones, cuyo ministro será Oscar Aguad. El decreto es el 13/2015 y puede consultarse aquí.

Otra de las características del AFSCA era su conformación: de los siete miembros de su directorio, dos son elegidos por el Poder Ejecutivo, 3 son representantes de las minorías del Congreso y 2 son elegidos por el Consejo Federal de Comunicación Audiovisual, de los cuales uno debe ser un académico de una universidad nacional. En su artículo 14, la Ley de Medios explicita que “la conformación del directorio se efectuará dentro de los 2 años anteriores a la finalización del mandato del titular del Poder Ejecutivo nacional, debiendo existir dos años de diferencia entre el inicio del mandato de los directores y del Poder Ejecutivo Nacional”. Por lo tanto, la ley establece que tanto Martín Sabatella, actual presidente del organismo, como el resto del directorio deberían mantenerse en sus funciones hasta el 2017, año en el que el Poder Ejecutivo nacional podría elegir a sus sucesores.

Mauricio Macri en varias oportunidades afirmó que él consideraba que los cargos políticos relacionados con los medios de comunicación debían abandonar sus puestos para darle paso a funcionarios que representen al gobierno entrante. Como la ley establece que los miembros de estos organismos solo pueden ser removidos “por incumplimientos o mal desempeño”, la opción que el presidente les daba era que renuncien. Ese fue el camino que tomó Tristán Bauer, anterior presidente de Radio y Televisión Argentina (RTA) que se encargaba del manejo de los medios públicos. Su cargo, al igual que el de Sabatella, tenía duración hasta 2017.

Mauricio Macri en varias oportunidades afirmó que él consideraba que los cargos políticos relacionados con los medios de comunicación debían abandonar sus puestos para darle paso a funcionarios que representen al gobierno entrante. Como la ley establece que los miembros de estos organismos solo pueden ser removidos “por incumplimientos o mal desempeño”, la opción que el presidente les daba era que renuncien.

En una entrevista en Cadena 3, Aguad afirmó que Sabatella quiere quedarse en su puesto “por una teoría absurda de que han sido designados por una ley por cuatro años”. Como si una ley aprobada por el Congreso y ratificada por la Corte Suprema no fuera lo suficientemente valiosa, agregó que “los medios van a tener que competir como se compite en el mercado”, ignorando que la comunicación es mucho más que un grupo de empresas que lucran con las noticias. Un sistema de medios balanceado entre los distintos sectores sociales permite representar las voces del pueblo, aunque muchas veces estas no encuentren un lugar en el mercado capitalista.

La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual recorrió un largo camino desde su sanción en el 2009. Muchas de sus premisas quedaron incompletas y aún falta mucho para llegar al escenario mediático que ésta plantea. Pero no podemos permitir que un nuevo gobierno decida desechar sus avances, y mucho menos si los cambios van a realizarse sin pasar por el Congreso.

Hoy a las 18 hs se realizará una concentración en Plaza de Mayo para defender las conquistas de esta ley.

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